Saldar una deuda es el primer paso para recomponer el perfil financiero, pero no significa que el historial crediticio vaya a “limpiarse” de un día para otro. En Argentina conviven dos sistemas distintos que suelen confundirse: por un lado, la Central de Deudores del Banco Central, que reúne información de entidades financieras y otros proveedores; por otro, las bases privadas de información comercial, como Veraz o Nosis. El propio BCRA aclara que no supervisa esas bases privadas y que cada reclamo debe realizarse ante la empresa que administra el dato.
La Central de Deudores se actualiza mensualmente y muestra un historial de los últimos 24 meses. Si una deuda fue pagada después del último período publicado, el cambio recién aparecerá en una actualización posterior. El Banco Central precisa que, por ejemplo, la información de marzo suele visualizarse hacia fines de abril.
Pagar no borra inmediatamente el antecedente
La Ley 25.326 de Protección de Datos Personales establece que los antecedentes crediticios negativos pueden conservarse durante un máximo de cinco años. Ese plazo se reduce a dos años cuando la deuda fue cancelada o extinguida, y debe dejarse constancia de que la obligación fue pagada.
Esto significa que una persona que regularizó su situación puede continuar apareciendo durante ese período en un informe comercial, aunque la deuda ya no debería figurar como impaga.
La Agencia de Acceso a la Información Pública señala además que, si una empresa continúa informando negativamente una deuda cancelada, el titular puede pedir su rectificación. Y si transcurrieron dos años desde el pago y la información sigue circulando, puede solicitar directamente su supresión.
¿Cuánto tarda en reflejarse el pago?
No existe un único plazo para todos los sistemas. En la Central de Deudores del BCRA, la actualización es mensual. Por eso, si el pago se realizó después del último cierre informado, puede ser normal que durante algunas semanas todavía aparezca el estado anterior.
En las bases privadas, si la información está incorrecta o desactualizada, el usuario puede pedir una rectificación. La normativa de protección de datos establece un plazo de cinco días hábiles para responder a una solicitud de rectificación o supresión.
Eso no significa, sin embargo, que el score crediticio vaya a subir automáticamente en ese mismo plazo. El puntaje es una evaluación de riesgo que toma en cuenta distintos antecedentes y puede requerir un período de comportamiento financiero regular antes de mejorar.
Qué hacer después de cancelar una deuda
El primer paso recomendable es pedir a la entidad acreedora un certificado o constancia de libre deuda. Si el problema aparece en la Central de Deudores del Banco Central, primero debe reclamarse ante la entidad que informó el dato. Si la respuesta no es adecuada y la información sigue desactualizada, el BCRA dispone de un trámite gratuito para solicitar la rectificación o supresión.
Si el dato cuestionado aparece en una base privada como Veraz o Nosis, el reclamo debe hacerse directamente ante esa empresa.
Por qué el score puede tardar más que la actualización
Aunque el estado de una deuda cambie de “impaga” a “cancelada”, el perfil crediticio no se reconstruye de inmediato. Las entidades evalúan no solamente si existen obligaciones pendientes, sino también el comportamiento reciente del usuario, los atrasos anteriores, el nivel de endeudamiento y el uso del crédito.
Por eso, después de una mora, suele ser necesario acumular nuevos antecedentes favorables: pagar tarjetas y servicios en término, evitar atrasos y no utilizar de manera permanente todo el límite disponible.
La recomendación central es no confundir dos procesos distintos: una cosa es que la deuda figure correctamente como pagada y otra que el score vuelva a niveles que permitan acceder a mejores condiciones de financiamiento.
El contexto: mora todavía en niveles elevados
La consulta sobre cómo recomponer el historial crediticio cobra especial relevancia en un escenario de fuerte endeudamiento de los hogares.
En julio, la morosidad de las familias volvió a aumentar y alcanzó al 12,94%, mientras casi seis millones de personas registraban algún tipo de atraso en el sistema financiero.
Más recientemente, el Banco Central reconoció que el crecimiento del crédito vino acompañado por un incremento de la mora, aunque lo vinculó con la expansión del financiamiento después de años de baja intermediación.
Fuente: Medios Digitales






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