Al menos 234 personas murieron en cuatro regiones de Colombia por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes al país, según el balance de distintas autoridades regionales ante la demora del Gobierno nacional en actualizar las cifras.
En los municipios de Valle del Cauca (suroeste), según datos provisionales de la Gobernación, hay 35 personas muertas, a las que se suman 95 en Cali, su capital, mientras que en Risaralda (centro) son “alrededor de 90 personas fallecidas”, indicó el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño.
Además, 14 personas perdieron la vida en el departamento del Chocó (oeste), epicentro del terremoto, según su gobernadora, Diana Carolina Córdoba-Nuri, mientras que la Gobernación de Caldas (centro) informó de seis fallecidos.
Además, se contabilizan más de 1.310 heridos. El Gobierno de Abelardo de la Espriella declaró el estado de desastre nacional. Este martes 11 de agosto los rescatistas buscan sobrevivientes entre los escombros de las casas y edificios derrumbados.
Pereira, entre las ciudades más golpeadas
Pereira registra algunas de las consecuencias más graves de la emergencia, con edificaciones colapsadas y operaciones de rescate que se prolongaron durante la noche. Cali, Manizales, Armenia y Quibdó también reportaron afectaciones importantes tras el movimiento sísmico.
En Cali, las autoridades reportan además un elevado número de personas desaparecidas, mientras continúan las evaluaciones sobre viviendas, edificios y otras infraestructuras afectadas.
El balance nacional sigue siendo provisional debido a que los organismos de socorro permanecían trabajando en diferentes municipios.
Gobierno mantiene respuesta de emergencia
Ante la magnitud de la tragedia, las autoridades activaron medidas extraordinarias para atender a las poblaciones damnificadas, habilitar albergues y coordinar las labores de búsqueda y asistencia humanitaria.
Equipos de emergencia permanecen desplegados en las regiones afectadas mientras se evalúan los daños estructurales y avanzan las labores entre los escombros. Las autoridades también mantienen vigilancia ante posibles réplicas después del terremoto que golpeó al país
Las ciudades Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja tras el movimiento telúrico, que dejó además siete aeropuertos con operaciones suspendidas y 86 edificios colapsados.
En Pereira, donde las autoridades declararon el toque de queda como medida excepcional, 16 personas quedaron atrapadas en el sistema de cable durante el temblor. Además, las telecomunicaciones también se encuentran colapsadas, por lo que fue necesario activar la comunicación mediante radioteléfonos.
Por otra parte, en Cali, el alcalde Alejandro Eder advirtió que, con 380 heridos, la ciudad enfrenta la mayor presión hospitalaria, debido a que al menos 10 centros hospitalarios tuvieron que suspender sus operaciones. Allí ya trabajan equipos de búsqueda y rescate procedentes de Bogotá y Medellín para apoyar las labores de emergencia con caninos especializados y un sistema de drones.
El alcalde también informó que ordenó la militarización de toda la ciudad, en especial las zonas afectadas por el temblor, y decretó un toque de queda ante amenazas de saqueos mientras continúan las labores de rescate de personas que permanecen bajo los escombros.
Por su parte, el presidente Abelardo de la Espriella viajó a Quibdó, departamento de Chocó, para expresar personalmente su solidaridad con la región y para comprometerse a subsidiar a al menos 1.300 familias que resultaron afectadas por la emergencia.
Desesperada búsqueda de un argentino desaparecido

Carlos Luis Cáceres, un hombre de 69 años oriundo de San Juan, es buscado en Colombia luego del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país este lunes. Su familia perdió todo contacto con él y teme que pueda haber quedado afectado por la emergencia.
Cáceres nació en el departamento Rivadavia y actualmente vive en el municipio de Dosquebradas, en el área de Pereira. Su hija, Carla Cáceres, se encuentra en San Juan y contó que desde el momento del sismo no pudo volver a comunicarse con su padre.
El principal problema para establecer contacto es el colapso de las comunicaciones en distintas zonas del país. Según relató la joven, las líneas telefónicas permanecen prácticamente inutilizadas, por lo que hasta el momento no pudo confirmar si el hombre se encuentra a salvo.
La preocupación aumenta porque Carlos es una persona mayor y, ante una eventual situación de emergencia, podría no recordar los números de teléfono de sus familiares para comunicarse con ellos.
Argentina se ofreció para brindar asistencia
El Gobierno argentino, a través del canciller Pablo Quirno, ofreció ayuda a Colombia tras la tragedia provocada por el terremoto en el país cafetero.
Además de enviarle un saludo a la distancia al pueblo colombiano, Quirno manifestó a través de las redes sociales “la disposición de la Argentina para brindar la asistencia que resulte necesaria”.
Fuente: medios digitales.










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