El Superior Tribunal de Justicia (STJ) revocó la condena a prisión perpetua impuesta a Juan Alberto de Jesús Chemes (37) por el homicidio de su padre, Juan Ángel Chemes (73), y dispuso su absolución al considerar que las pruebas reunidas durante el proceso no permitían acreditar su responsabilidad penal, según señalaron fuentes del caso.
Chemes fue detenido a las pocas horas del crimen, cometido el 18 de marzo de 2022 en el barrio Londín de Oberá.
Tras el proceso judicial, recibió la máxima pena por “homicidio agravado por el vínculo”, en un fallo dictado por el Tribunal Penal de Oberá el 18 de octubre de 2024.
De este modo, estuvo cuatro años y poco más de cuatro meses tras las rejas y con una condena sobre sus espaldas, hasta que el STJ hizo lugar al recurso de casación presentado por su defensa.
El máximo tribunal concluyó que la sentencia condenatoria se sustentó en “indicios que carecían de suficiente respaldo objetivo”, según la resolución. Entre otras observaciones, el fallo señaló que “no existían pruebas directas que vincularan al acusado con el crimen, ya que no hubo testigos presenciales, no se hallaron rastros de sangre en su ropa ni en los elementos secuestrados y tampoco se encontró el arma homicida”.
En el voto que acompañó la decisión unánime del STJ, el ministro Juan Manuel Díaz sostuvo que “la investigación se limitó a una única hipótesis, la que señalaba a Chemes como autor del hecho, sin que existieran pruebas concluyentes que corroboraran esa acusación”. En consecuencia, el STJ aplicó el principio del beneficio de la duda (in dubio pro reo) a favor del imputado. Además de dejar sin efecto la condena y ordenar la inmediata libertad de Chemes, dispuso remitir las actuaciones para que la investigación continúe sobre otras posibles hipótesis y eventuales responsables del homicidio.
“Es todo mentira”
La historia que derivó en la muerte de Juan Ángel Chemes y colocó las sospechas sobre su hijo comenzó en diciembre de 2021, cuando el padre solicitó a la Justicia una orden de restricción de acercamiento debido a constantes agresiones. El 18 de marzo de 2022, el hombre fue interceptado en un camino vecinal del barrio Londín, donde fue hallado con profundas heridas de arma blanca en el cuello que le causaron la muerte por desangramiento.
Peritos de la Policía Científica encontraron un cuchillo a varios metros del lugar, considerado inicialmente como la probable arma del crimen. Se presumía que el móvil fue el robo del dinero que la víctima llevaba consigo, correspondiente a un préstamo. Ese mismo día fue detenido su hijo.
Durante el juicio, el acusado declaró que la mañana del hecho salió a las 6:30 hacia la parada del colectivo para ir a su trabajo como albañil, y afirmó que la sevillana que le secuestraron se la habían regalado. Si bien negó las supuestas discusiones y amenazas con su padre, reconoció que le recriminaba que él trabajaba la chacra mientras sus hermanos ”se llevaban todo”. Ante el Tribunal sostuvo su inocencia: “Acerca de lo que se me acusa, es todo mentira”. Durante la etapa de investigación surgió una carta en la que otra integrante del entorno familiar se atribuía el homicidio, aunque posteriormente se retractó manifestando que había sido obligada a inculparse. La Justicia no encontró en su momento elementos para avanzar contra ella ni contra otras personas.






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