El Gobierno nacional suspendió la reforma del sistema de practicaje y pilotaje, el servicio mediante el cual profesionales especializados asesoran a los capitanes para conducir grandes embarcaciones por puertos, ríos, canales y pasos de navegación complejos.
La decisión fue formalizada mediante el Decreto 716/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, apenas seis días después de que el Ejecutivo aprobara el nuevo reglamento para la actividad.
La medida suspende los efectos del Decreto 690, firmado el pasado 30 de julio, y restituye temporalmente la plena vigencia del régimen anterior, incluidas las disposiciones que habían sido derogadas, sustituidas o modificadas.
El Gobierno justificó el cambio al reconocer que la entrada en vigencia de la nueva normativa provocó medidas de fuerza por parte de los prestadores, lo que generó una situación excepcional y puso en riesgo el normal funcionamiento del servicio.
El practicaje resulta indispensable para el movimiento de grandes buques en zonas que presentan dificultades de navegación. Los prácticos y pilotos suben a las embarcaciones y asesoran a sus capitanes durante el ingreso y la salida de los puertos o el desplazamiento por sectores fluviales y marítimos que requieren conocimientos específicos.
Una paralización de la actividad puede afectar la entrada y salida de buques, la operatoria portuaria y el transporte de mercaderías.
Una reforma que duró menos de una semana
El Decreto 690 había sido presentado como una actualización de una reglamentación que, según el Ejecutivo, contenía exigencias obsoletas y barreras que dificultaban la incorporación de nuevos prestadores.
Sin embargo, los profesionales del sector rechazaron las modificaciones y comenzaron medidas de fuerza. Ante el conflicto, funcionarios del Ministerio de Seguridad Nacional mantuvieron una reunión con representantes del practicaje y pilotaje.
De ese encuentro surgió un acuerdo para normalizar la prestación del servicio, suspender la nueva reglamentación y abrir una instancia de diálogo destinada a elaborar otro marco normativo.
El Decreto 716 no deroga definitivamente la reforma aprobada el 30 de julio, sino que suspende sus efectos sin establecer un plazo determinado. Esto significa que el régimen anterior permanecerá vigente mientras continúe la suspensión o hasta que se apruebe una nueva normativa.
Crearon una mesa de negociación
La medida crea una Mesa de Trabajo dentro del Ministerio de Seguridad Nacional, que estará integrada por representantes de:
- El Ministerio de Seguridad Nacional.
- La Prefectura Naval Argentina.
- La Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
- El sector de los prácticos y pilotos.
El objetivo será alcanzar los consensos necesarios para establecer una nueva reglamentación y garantizar la continuidad de la actividad.
Además, el decreto encomienda a los organismos nacionales involucrados que adopten las acciones necesarias para normalizar y asegurar el funcionamiento del servicio.
La reducción de tarifas no quedó formalizada
Uno de los puntos centrales del acuerdo alcanzado con el sector fue una proyectada disminución del 20% en las tarifas vigentes para los servicios de practicaje y pilotaje.
No obstante, esa rebaja aparece mencionada únicamente en los considerandos del decreto y no fue incorporada en la parte resolutiva, donde se encuentran las decisiones que tienen efectos jurídicos concretos.
Por lo tanto, el Decreto 716 no establece formalmente una reducción inmediata de las tarifas. Para aplicar ese descuento sería necesaria una resolución complementaria, un acuerdo tarifario o una disposición de los organismos competentes. La norma entró en vigencia el 5 de agosto, el mismo día en que fue firmada, aunque su publicación oficial se realizó este jueves.





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