Las multas de tránsito, especialmente las fotomultas detectadas por radares o cámaras automáticas, generan miles de consultas cada año en todo el país. Aunque recibir una infracción puede parecer una situación definitiva, la legislación argentina establece una serie de requisitos que deben cumplirse para garantizar que el procedimiento sea válido y respete el derecho de defensa del conductor.
Por ese motivo, los especialistas recomiendan no pagar automáticamente una multa sin antes revisar la documentación y verificar que la infracción haya sido confeccionada conforme a la normativa vigente. En algunos casos, si existen irregularidades, el conductor tiene derecho a presentar un descargo e incluso solicitar la nulidad de la sanción.
A continuación, los cinco aspectos más importantes que conviene revisar antes de abonar una multa de tránsito.
1. La notificación debe haber sido realizada correctamente
Uno de los requisitos fundamentales es que el conductor haya sido debidamente notificado de la existencia de la infracción.
La normativa establece que toda persona tiene derecho a conocer la imputación en su contra para ejercer su defensa. En el caso de las multas detectadas mediante radares automáticos, especialmente en rutas nacionales donde no se detiene al vehículo en el momento del hecho, la autoridad competente debe realizar una notificación fehaciente al domicilio registrado.
Si esa comunicación nunca llegó, llegó fuera de los plazos previstos o presenta defectos formales, el conductor puede plantear esa situación dentro del procedimiento administrativo.
La falta de una notificación válida no implica automáticamente que la multa quede sin efecto, pero sí puede convertirse en un argumento importante al momento de impugnarla.
2. El radar utilizado debe estar homologado
No todos los equipos de control de velocidad pueden utilizarse para aplicar sanciones.
Los cinemómetros deben estar homologados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y contar con las verificaciones técnicas periódicas exigidas por la normativa. Además, esos equipos deben figurar en el Registro Nacional de Cinemómetros Homologados, donde constan los dispositivos autorizados para operar en cada jurisdicción.
Si el radar no está habilitado, tiene vencida la verificación técnica o presenta alguna irregularidad, la validez de la medición puede ser cuestionada durante el trámite administrativo.
3. La presencia del radar debe estar correctamente señalizada
La legislación también establece que los controles de velocidad deben cumplir una función preventiva y no exclusivamente recaudatoria.
Por ese motivo, la presencia de radares debe estar advertida mediante la señalización correspondiente y respetar las condiciones previstas en el Manual de Señalamiento de la Dirección Nacional de Vialidad.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial sostiene que los controles deben informar previamente al conductor sobre la existencia de un radar para fomentar la reducción de la velocidad y mejorar la seguridad vial.
Si el dispositivo estaba oculto, no existían carteles o la señalización era insuficiente, ese elemento también puede formar parte del descargo, aunque será la autoridad competente quien determine si corresponde o no dejar sin efecto la infracción.
4. El organismo que emitió la multa debe tener competencia
Otro aspecto importante consiste en verificar quién confeccionó el acta de infracción.
En rutas nacionales pueden intervenir distintos organismos nacionales, provinciales o municipales, por lo que resulta fundamental comprobar que la autoridad que labró la multa tenga competencia legal para actuar en ese lugar.
En algunos casos, las infracciones son emitidas por municipios que tienen convenios específicos, mientras que en otros intervienen organismos provinciales o nacionales.
Si existen dudas sobre la competencia del organismo sancionador, ese punto puede ser incluido dentro del descargo administrativo.
5. El conductor tiene derecho a acceder a todas las pruebas
Antes de decidir si paga o impugna una multa, cualquier conductor puede solicitar acceso al expediente completo.
La legislación permite conocer toda la documentación que respalda la infracción para verificar que el procedimiento haya sido realizado correctamente.
Entre la información que puede solicitarse figuran:
- La fotografía o el video completo de la supuesta infracción.
- Los datos identificatorios del radar utilizado.
- La fecha de la última calibración y verificación técnica del equipo.
- El acta de infracción.
- La documentación vinculada con la medición realizada.
- Los registros administrativos que acrediten la legalidad del procedimiento.
Contar con estos elementos permite evaluar con mayor precisión si corresponde aceptar la sanción o presentar una impugnación.
Qué hacer si detectás una irregularidad
Los especialistas recomiendan no ignorar una multa, incluso cuando existan dudas sobre su legalidad.
Si el conductor considera que hubo errores en la notificación, en el funcionamiento del radar, en la competencia del organismo que emitió la infracción o en cualquier otra etapa del procedimiento, lo aconsejable es reunir toda la documentación disponible y presentar un descargo dentro de los plazos establecidos.
Cada expediente se analiza de manera individual y la existencia de una posible irregularidad no implica automáticamente que la multa sea anulada. Sin embargo, ejercer el derecho de defensa permite que la autoridad revise el procedimiento y determine si la sanción fue aplicada conforme a la legislación vigente.
Fuente: Noticias Argentinas







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