La tragedia aérea ocurrida este miércoles en San Juan dejó una profunda conmoción entre los equipos de emergencia del país y especialmente en Misiones, donde Rodrigo Aimetta, oriundo de Córdoba, tenía una fuerte vinculación por su trabajo al frente de la Brigada Nacional NEA del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, con base operativa en Apóstoles.
Aimetta murió junto a otras seis personas luego de que el helicóptero Bell 412EP en el que viajaban se precipitara en una zona de difícil acceso del departamento Valle Fértil, cerca del límite con La Rioja. La aeronave había sido contratada por la Agencia Federal de Emergencias para tareas de capacitación y apoyo en el combate de incendios forestales.
Entre las víctimas también se encontraban funcionarios de la Policía de San Juan, Bomberos y Protección Civil, además del coordinador regional del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, Andrés Bosch, y el piloto de la aeronave, Matías Valenzuela.
La noticia impactó especialmente en Apóstoles, donde Aimetta había desarrollado gran parte de su tarea con los brigadistas de la región. Durante los incendios forestales registrados a comienzos de 2026 en la Patagonia, había encabezado el despliegue de la Brigada Nacional NEA, integrada mayoritariamente por combatientes misioneros.
En febrero, durante una entrevista con Primera Edición y FM 89.3 Santa María de las Misiones, Aimetta había contado en primera persona las dificultades que enfrentaban los brigadistas en Chubut, donde combatían incendios de gran magnitud en zonas de alta complejidad.
“Salimos desde Misiones y empezamos a trabajar el día 10 de enero. A la fecha venimos haciendo trabajo ininterrumpido en dos incendios distintos”, había explicado entonces sobre el operativo que llevó a 27 brigadistas misioneros al sur del país.

El especialista destacaba que la Brigada Nacional NEA tenía asiento en Apóstoles y estaba conformada casi en su totalidad por vecinos de esa localidad. “La brigada nuestra tiene asiento en Apóstoles, Misiones, y está conformada 98% por apostoleños. Todos residimos en Apóstoles”, había señalado.
Durante aquella charla también describió las condiciones extremas del combate contra el fuego en la Patagonia, con terrenos de alta pendiente, temperaturas elevadas y jornadas extensas. “El fuego corre por arriba y por abajo”, había explicado al referirse al comportamiento de los incendios en los bosques del sur argentino.
Aimetta había relatado que las cuadrillas trabajaban durante largas jornadas, con turnos que podían extenderse desde la madrugada hasta la tarde o incluso durante la noche. También había resaltado el acompañamiento de las familias de los brigadistas y de la comunidad apostoleña durante el tiempo que permanecían lejos de sus hogares.
Según pudo reconstruir este medio, en marzo Aimetta dejó de estar al frente operativo de la brigada con base en Apóstoles y fue reemplazado por Fernando González. El referente misionero continuó vinculado al Sistema Nacional de Manejo del Fuego y a la Agencia Federal de Emergencias, desempeñándose como instructor y técnico regional.
Fuentes consultadas señalaron que Aimetta había dejado la base misionera y se encontraba desempeñando funciones en Córdobas.

También indicaron que la Brigada Nacional NEA cuenta con alrededor de 30 integrantes.
Desde Córdoba también recordaron la trayectoria de Aimetta. Oriundo de Villa María, había formado parte durante años de Bomberos Voluntarios de Villa Dolores y posteriormente estuvo radicado en Villa de las Rosas. Su experiencia lo llevó a convertirse en instructor especializado en incendios forestales y combate con apoyo aéreo.
En el momento del accidente, tenía a su cargo la capacitación de personal de seguridad y bomberos de San Juan en maniobras vinculadas al combate aéreo del fuego.
La investigación del siniestro quedó en manos de las autoridades competentes, que deberán determinar las causas por las que la aeronave perdió contacto y cayó en el sector norte del Parque Provincial Ischigualasto.






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