Los próximos 30 días después del Mundial son la ventana de mayor riesgo para volver a ingresar el virus del sarampión al país. Desde el Ministerio de Salud de la Nación, alertaron a todas las personas que viajaron a Estados Unidos, Canadá o México para alentar a la Selección argentina que estén atentos a posibles síntomas en los próximos 30 días: fiebre mayor de 38 grados y sarpullido rojizo.
La alerta no es casual pues en Estados Unidos, México y Canadá hay áreas con brotes activos del virus del sarampión, altamente contagioso, entre ellos Texas, Florida y Kansas, donde jugó la albiceleste. Estos tres estados -Florida, Texas y Kansas- están entre los 44 que confirmaron casos en lo que va del año. Son casi 2.300 en los 34 brotes nuevos de este año que llevan registrados los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés), según actualizaron online.
Vale decir que, en Argentina, el riesgo de reintroducción del sarampión es alto porque persisten las coberturas de vacunación inferiores a las metas recomendadas año tras año, por lo que se acumulan personas susceptibles en distintos grupos etarios y territorios. En 2025, pese a que aumentó la cobertura de vacunación de la triple viral (contra el sarampión, rubeola y paperas) solo se alcanzó al 83,6% en la primera dosis (73,2% en Misiones) y 54,8% en la segunda dosis (59,5% en Misiones).
Rápido y fácil contagio
El sarampión se trasmite como una infección respiratoria, al toser, hablar o estornudar. Por eso, su propagación es muy rápida y se estima que cada persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas. Hasta el momento, según confirmaron las autoridades nacionales de Salud, no hubo casos notificados asociados a esta alerta.
Vale recordar que la medida efectiva contra el sarampión y sus complicaciones es la vacunación pues, hasta el momento, no existe un tratamiento antiviral específico para este virus.
El esquema de vacunación previsto en el calendario nacional es de dos dosis, la primera al año de vida y a partir de este año se adelantó la segunda dosis a los 15 a 18 meses para los niños nacidos desde julio de 2024 en adelante. Los nacidos antes de esa fecha continúan con el esquema anterior, completando el esquema a los 5 años.
Solo las personas nacidas antes de 1965 se consideran inmunes y no necesitan vacuna contra el sarampión.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación se pidió a los profesionales y centros de salud que intensifiquen la sospecha ante la consulta de pacientes con síntomas y controlar que la vacunación esté al día.
La detección temprana, los cuidados personales, el aislamiento para interrumpir la transmisión de la enfermedad y el seguimiento de contactos también aparecen entre las medidas a reforzar en cada jurisdicción durante las próximas semanas. Ya hay provincias que están difundiendo información localmente para que la población concurra a completar la vacunación y esté atenta a los síntomas de consulta.
Los últimos casos de sarampión
En Argentina, los últimos casos de sarampión se reportaron en 2025. Durante ese año, se notificaron 3.569 casos de Enfermedad Febril Exantemática de las cuales 36 dieron positivo para sarampión, 21 en CABA, 13 en Buenos Aires, 1 caso en Entre Ríos y 1 caso en San Luis. La mayoría de los casos ocurridos en CABA y Buenos Aires están relacionados con un caso importado que luego se extendió al AMBA. También los casos de Entre Ríos y San Luis fueron de personas que se contagiaron en el exterior.
Brote de ciclosporosis también pudo afectar a los viajeros
Otro riesgo para los viajeros argentinos tras su regreso del Mundial es una enfermedad parasitaria que está en pleno brote en Estados Unidos, con 1.645 casos confirmados y más de 5.100 en estudio. Se trata de ciclosporosis, con casos reportados en más de 30 estados de Estados Unidos, con más de 141 internaciones.
Hasta mediados de julio el brote afecta a 34 estados. Entrevistas preliminares a pacientes apuntan de manera recurrente hacia el consumo de lechuga, mezclas de ensaladas embolsadas o vegetales de hoja verde, aunque aún no se puede confirmar un productor o distribuidor específico. Por ello, las compañías de servicios alimentarios retiraron ingredientes frescos de forma preventiva en regiones seleccionadas.
Ciclosporiasis
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, también conocido como Cyclospora. Las personas pueden contraer esta infección al consumir alimentos o agua que contengan el parásito. Por lo general, la ciclosporiasis no pone en peligro la vida. El síntoma más frecuente es la diarrea muy líquida. Otros síntomas comunes incluyen: pérdida del apetito, pérdida de peso, hinchazón o cólicos abdominales, náuseas, fatiga prolongada, vómitos, dolores corporales, fiebre baja.
No se contagia de persona a persona
La enfermedad no se contagia de persona a persona. La vía de transmisión es el consumo de alimentos o agua contaminada con ovoquistes. Aunque las personas infectadas eliminan el parásito a través de sus heces, el parásito requiere permanecer en el medio ambiente durante un período de 1 a 2 semanas para madurar y volverse infeccioso.
Por lo tanto, el contacto directo con alguien que regresa de un evento masivo no supone un riesgo de contagio inmediato.
Requiere tratamiento
Es importante diagnosticar por laboratorio esta enfermedad parasitaria y tratarla con medicamentos específicos pues, en los pacientes no tratados, la enfermedad puede seguir un curso largo, con períodos de remisión y recurrencia de los síntomas.
El tratamiento específico de primera línea consiste en la administración de trimetoprimasulfametoxazol (TMP-SMX). Sin embargo, también pueden ser tratados con ciprofloxacina o nitazoxanida si tienen alergia a las sulfamidas.
Por lo general, el tiempo que pasa desde que una persona se infecta hasta que se enferma es de aproximadamente una semana, pero según indicaron las autoridades sanitarias, puede variar desde 2 a 14 días o incluso más.






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