Guillermo David Subreski Román
En el primer procedimiento, un robot humanoide junto con un cirujano humano que actuó como asistente realizaron la extirpación de una vesícula biliar. En el segundo, dos robots humanoides operaron juntos sin que ningún humano interviniera directamente en la mesa de operaciones. Ambas cirugías fueron teleoperadas, es decir, los cirujanos controlaron los robots de forma remota en lugar de que las máquinas actuaran de manera autónoma.
Los robots, apodados “Surgie”, miden 1,5 metros de altura y pesan tan solo 27 kilos, un contraste radical con los sistemas robóticos quirúrgicos especializados, que pueden llegar a pesar unos 800 kilos y requieren quirófanos adaptados especialmente para ellos.
El equipo de investigación, fruto de una colaboración entre ingenieros y cirujanos de la UC San Diego, sostiene que esta portabilidad podría hacer que la atención quirúrgica sea más accesible en zonas remotas y con escasos recursos.
“Los robots humanoides operados de forma remota y autónoma tienen un potencial real para ampliar el acceso a cirugías críticas a las que los pacientes de otro modo no tendrían acceso”, afirmó Michael Yip, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Computacional de la UC San Diego y uno de los autores principales del artículo.
Los desafíos persisten
El estudio es una prueba de concepto, y los investigadores reconocieron varias limitaciones. Los robots requirieron recalibración en múltiples ocasiones durante cada procedimiento, lo que resultó en cirugías que tomaron mucho más tiempo que las realizadas con los sistemas especializados existentes.
La latencia -un retraso entre los movimientos del cirujano y la respuesta del robot- también sigue siendo un desafío mientras el equipo explora operaciones a mayor distancia.
Shanglei Liu, profesor asistente de cirugía en la Facultad de Medicina de UC San Diego que teleoperó el robot durante el estudio, señaló que los primeros sistemas robóticos especializados enfrentaron problemas similares. “La primera cirugía laparoscópica robótica tardó seis horas; ahora tarda 30 minutos”, dijo Liu.
Mirando hacia el futuro
Más allá de la cirugía en sí, los investigadores prevén que los robots humanoides asuman roles más amplios en los quirófanos, desde buscar instrumentos hasta limpiar tras los procedimientos. El objetivo a largo plazo del equipo es un quirófano donde robots humanoides y humanos trabajen como un equipo integrado, especialmente en entornos donde la escasez de personal quirúrgico limita el acceso de los pacientes a la atención médica.
“Es una fracción del costo y ocupa una fracción del espacio en un quirófano. Por eso es fácil de implementar en cualquier lugar, desde zonas rurales hasta el campo de batalla, e incluso en el espacio”, declaró Liu.





