La llegada y la persistencia de las bajas temperaturas impulsan las ventas de artículos de invierno en esta ciudad, pero no alcanza para revertir la caída del consumo, dijeron comerciantes locales a PRIMERA EDICIÓN.
“La temporada comenzó a moverse a principios de junio, cuando arrancó el frío más intenso. Eso llevó a las familias a comprar ropa de abrigo y productos para el hogar”, señaló el gerente de Tiendas Galver, Marcos Aumada.
Sin embargo, el comerciante aclaró que el desempeño de las operaciones todavía se ubica bastante lejos de los niveles del año pasado.
“En precios, estamos más o menos en los mismos números que en 2025, quiere decir que son muy competitivos porque nos ubicamos por debajo de la inflación. Pero si quisiéramos comparar el comportamiento de las ventas, la verdad es que también estamos abajo de un 30%”, indicó Aumada durante la recorrida del Diario el último viernes, el día más frío del año con una térmica de 0,9ºC en el centro posadeño.
Aunque había movimiento de gente mirando vidrieras para estirar el sueldo recién cobrado, para los empresarios las ventas siguen por debajo de las expectativas, y el primer semestre cerró con merma en el volumen de operaciones.
Según explicó Aumada, “la venta se mantiene tranquila, pero constante y eso hace que se pueda seguir sosteniendo la actividad comercial, si no ya sería otro el panorama”, reconoció.
A su vez, el hombre evaluó el marcado cambio en los hábitos de consumo, donde las familias compran menos unidades y priorizan las prendas indispensables. “Antes las ventas eran otras, los volúmenes de tickets eran otros. Ahora es una media, una ropa interior, un pantalón o una camiseta. Se va eligiendo”, describió.
“La gente este año viene haciendo muchos números. Va viendo qué deja de pagar o qué termina de pagar para meterse en otra cuotita más”, analizó el gerente de Galver.
En ese contexto, las tarjetas de crédito y otros medios de financiamiento se consolidaron como la principal herramienta de compra. Actualmente, alrededor del 80% de las operaciones se realizan mediante tarjetas de crédito, débito, billeteras virtuales o líneas de financiamiento.
Los más buscados
Consultado por los artículos con más demanda, en primer lugar se mencionó las prendas térmicas y los algodones frisados. En ropa de cama, primero las frazadas y luego los acolchados están entre los artículos de mayor demanda, en virtud del precio. En cambio, las camperas de abrigo más pesado tienen menor salida debido a que los consumidores las consideran prendas de uso ocasional.
“Las líneas térmicas siguen siendo las más buscadas porque se enciman algo más grueso y ya está, porque el frío, por más que se extienda, tampoco se prolonga demasiado en esta provincia”, explicó Aumada, al señalar que “los clientes priorizan productos que puedan utilizar a diario y que representen una inversión más accesible”.
En materia de precios, el sector registró incrementos más acotados que en temporadas anteriores. De acuerdo con los comerciantes consultados, los productos de invierno tuvieron actualizaciones de entre el 12% y el 15% interanual.
Además, destacó que los valores se mantuvieron estables desde marzo último, sin nuevas remarcaciones en las reposiciones de mercadería.
“Mantenemos expectativas sobre el comportamiento de las ventas durante julio y agosto, meses que tradicionalmente concentran la mayor demanda de artículos de abrigo, aunque el panorama continúa marcado por un consumo más prudente y compras de menor volumen”, reiteró Aumada.









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