El desarrollo agroindustrial en la zona sur de Misiones presenta actualmente un escenario complejo y de marcados contrastes. Mientras la principal actividad económica de la región, que se conforma por la producción e industrialización de la yerba mate, atraviesa una profunda crisis financiera que afecta de manera directa a los pequeños productores, el sector agrícola busca sostenerse y expandirse mediante la diversificación hacia cultivos y actividades alternativas de rápido crecimiento.
Al respecto, Juan Poterala, secretario de Producción de la Municipalidad de Apóstoles, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y analizó el impacto de las políticas nacionales en las familias agrarias. El funcionario explicó que el panorama general de la economía agraria se encuentra fuertemente condicionado por la realidad de la yerba mate, el principal cultivo de la zona.
Impacto de la desregulación en el precio
La problemática del sector productivo e industrial se centra en la caída de la rentabilidad, provocada por los bajos precios que recibe la materia prima. En ese sentido, Poterala advirtió que la producción de yerba mate y los secaderos enfrentan un escenario complejo debido a las cotizaciones actuales, una situación que se agrava de manera directa ante la falta de un organismo encargado de regular el mercado.
Ante ello manifestó: “Tanto la producción de yerba mate y la parte industrial, digamos secadero, están pasando un mal momento reflejado en el precio. Esto significa que repercute porque no hay un ente formador de precio, como era en su momento lo fue el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)”. Esta ausencia de regulación responde a las medidas dispuestas por el Poder Ejecutivo Nacional mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
Según detalló el secretario, aunque el Gobierno nacional repuso posteriormente el cargo de presidente de la institución, la entidad carece de facultades reales para intervenir en la cadena de valor. “El Gobierno nacional, a través de un DNU, había sacado al presidente. Si bien ahora se repuso ese cargo, no cumple ninguna función, o sea que no pueden fijar un precio y, lamentablemente, esto repercute en todos los productores minifundistas, que representan entre el 70% y 80% de la producción de yerba mate en Misiones”, indicó.
Situación de los minifundistas
La falta de precios de referencia afecta principalmente a la agricultura familiar, sector que carece de la capacidad financiera para cubrir los costos de mantenimiento y recolección de las plantaciones. Ante este contexto, el funcionario advirtió que las gestiones de la administración provincial no lograron revertir las directrices del mercado nacional, orientadas a la libre competencia.
A pesar de que la Provincia intenta mejorar la situación y ejerce presión institucional, Poterala afirmó que “aún no se obtuvieron respuestas favorables por parte de la Nación”. En ese sentido, comparó el proceso económico actual con el período político de los años 90, señalando que “el esquema actual beneficia de forma exclusiva al sector concentrado. Sabemos bien que un gobierno como el que tenemos a nivel nacional ya tiene antecedentes; tuvimos experiencia de esto en la década del 90, donde las políticas libertarias llevaron a la producción a este estado. Esto está inclinando la balanza para las grandes corporaciones, que hacen su negocio, lo cual no está mal, pero la verdad es que el sector productivo de la agricultura familiar está en una situación de desastre, ya que no alcanzan a pagar el costo de la producción ni el costo de realizar la cosecha” y añadió que “la gravedad de la crisis provocó que muchos agricultores opten por suspender la cosecha del cultivo principal”.
Diversificación y alternativas
Para mitigar la parálisis de la actividad yerbatera, la Municipalidad de Apóstoles, en coordinación con el Gobierno provincial, implementó programas de asistencia técnica y económica enfocados en producciones alternativas. Estas actividades actúan como ingresos complementarios que permiten la continuidad de las familias rurales en las chacras.
La piscicultura y la apicultura registran resultados positivos en toda la zona sur. En el sector acuícola, se concretó la instalación de una infraestructura clave para asegurar la comercialización formal del pescado de cultivo. Al respecto, Poterala destacó: “Estamos paliando esta situación a través del municipio de Apóstoles con otras producciones alternativas, como ser la apicultura y la piscicultura, que están funcionando muy bien. Con un esfuerzo a nivel municipal y del gobierno de Misiones, se consiguió una sala de faena para los pequeños productores minifundistas”. Esta planta permite garantizar la trazabilidad del producto, mejorar las condiciones higiénicas bajo buenas prácticas y otorgar un valor agregado a la carne de pescado que se distribuye en la región.
Asimismo, la horticultura se posiciona como otro de los ejes del crecimiento agroindustrial mediante el abastecimiento controlado de insumos. El municipio cuenta con una plantinera y un vivero comunal que proveen de especies vegetales a productores familiares y a emprendimientos comerciales en escala, complementado con capacitaciones personalizadas en territorio.
Finalmente, el secretario de Producción ponderó la proyección de nuevos cultivos industriales, impulsados por la reciente radicación de inversiones privadas en el Parque Industrial de Apóstoles.
Actualmente, las dependencias públicas promueven de forma activa la plantación de especies frutales como el mamón y la palta, cultivos anuales, árboles nativos y, de manera prioritaria, el bambú.





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