Noruega comenzó su participación en el Mundial 2026 con una contundente victoria sobre Irak por 4 a 1 en el Gillette Stadium de Foxborough, resultado que le permitió quedarse con los tres puntos en la primera fecha del Grupo I y confirmar su condición de candidato a avanzar a la siguiente ronda.
La gran figura de la noche fue Erling Haaland. El delantero del Manchester City marcó dos goles, lideró cada ataque de su equipo y mostró toda su jerarquía en el escenario más importante del fútbol mundial.
El encuentro tuvo un desarrollo más equilibrado de lo que reflejó el marcador final. Durante los primeros minutos, el conjunto dirigido por Graham Arnold presionó alto y complicó la salida de los europeos. Incluso generó algunas aproximaciones que pusieron en alerta a la defensa rival.
Sin embargo, la calidad individual terminó inclinando la balanza. A los 29 minutos, Haaland abrió la cuenta tras conectar un centro de David Møller Wolfe y definir desde corta distancia para establecer el 1 a 0.
La reacción iraquí llegó rápidamente. Cuando Noruega parecía tener el control, Aymen Hussein apareció dentro del área y conectó un cabezazo que dejó sin chances al arquero para señalar el empate parcial a los 38 minutos.
La igualdad duró poco. Apenas cuatro minutos después, una equivocación en la salida del conjunto asiático fue aprovechada por Haaland, que presionó, recuperó la pelota y definió con precisión para firmar su doblete antes del descanso.
Con la ventaja a su favor, el seleccionado escandinavo manejó mejor los tiempos durante la segunda etapa. Irak intentó repetir la intensidad mostrada en el comienzo, pero el desgaste físico empezó a sentirse con el correr de los minutos.
El golpe definitivo llegó a los 76 minutos. Tras un tiro de esquina ejecutado por Martin Ødegaard, el recién ingresado Leo Østigård ganó en el área y conectó un cabezazo que se transformó en el 3 a 1.
A partir de allí el encuentro quedó prácticamente sentenciado. Los europeos monopolizaron la posesión y administraron la diferencia frente a un adversario que ya no encontró respuestas para volver al partido.
Cuando el tiempo de descuento se extinguía, una desafortunada acción de Aymen Hussein terminó de sellar la goleada. El atacante iraquí intentó despejar un envío al área, pero terminó introduciendo el balón en su propia portería para decretar el 4 a 1 definitivo.





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