EL SOBERBIO. Tres delincuentes encapuchados y armados utilizaron de “señuelo” a un vendedor para poder asaltar a un comerciante de esta localidad, a quien le sustrajeron 35 mil pesos en efectivo. Según la denuncia, todo comenzó ayer a las 3, cuando un hombre de 32 años denunció haber sido secuestrado por tres desconocidos, quienes lo interceptaron sobre la ruta costera 2, a la altura del municipio de El Soberbio y en circunstancias en que conducía un Renault Laguna, que era prestado. El chofer del rodado, quien se gana la vida como vendedor de bolsitas de plástico, indicó a los investigadores que para poder abordarlo los malvivientes aprovecharon que disminuyó la velocidad en un lomo de burro. El peligroso trío cubría sus rostros con capuchas y le exhibieron armas de fuego. Sin dejar de apuntarle los sujetos obligaron al denunciante a conducir hasta el domicilio de su amigo, conocido en la zona como “Brasilero”, quien posee un local comercial frente a la terminal de ómnibus de El Soberbio. Una vez en la vivienda del comerciante, los malandras -siempre intimidando a punta de pistola- le exigieron al atemorizado vendedor de bolsitas que descienda del rodado, con la intención de que el dueño de casa salga hacia afuera, consignó la misma fuente. “Tomar unas sidras” El damnificado por el robo, un hombre de 31 años y cuyo alias es “Brasilero”, le dijo a los investigadores que alrededor de las 2 de ayer y en momentos en que descansaba en su domicilio, recibió un llamado telefónico de una persona a la cual conoce y que es vendedor de bolsitas (oriundo de la ciudad de Oberá), quien le manifestó que estaba llegando a su casa para “tomar unas sidras”. Posteriormente abrió la puerta y vio pasar frente a su casa un Renault Laguna oscuro, pero luego de unos minutos éste vehículo se detuvo enfrente y desciende del automóvil el mencionado vendedor, quien luego de saludarlo ingresó nuevamente al rodado y de allí salieron dos sujetos encapuchados. Uno de ellos y desde lejos le apuntó con un arma de fuego del tipo pistola, mientras que un cómplice -también con su rostro cubierto- le apoyó un cuchillo en el abdomen, exigiéndole que ingresara al domicilio. Luego de hacer caer en la trampa al comerciante, ya que abrió la puerta de su casa creyendo que se trataba de una visita cordial de su conocido vendedor, los delincuentes lo llevaron hasta el fondo de su casa. En ese lugar había un tacho para juntar agua, donde los ladrones arrojaron de espalda al “Brasilero”, exigiéndole la entrega de dinero. Ante semejante situación el comerciante relató ante la Policía que no le quedó alternativa y les dijo que sobre la mesa había una riñonera, conteniendo 35 mil pesos, señaló el parte oficial de la Jefatura. Tras apoderarse del botín, los malvivientes tiraron al dueño de casa al piso, boca abajo, para luego atarle las manos hacia atrás, retirándose del lugar. Horas más tarde, personal de la Comisaría Primera de la ciudad de Oberá procedió al secuestro del vehículo Renault Laguna. Estaba abandonado en inmediaciones del arroyo Yazá y en cercanías a la ciudad. El llamado telefónico Un dato no menor y que hace creer a los investigadores que los asaltantes conocían al comerciante y a su círculo de amistades es que la víctima recibió un llamado telefónico momentos antes del robo, de parte de un individuo que se hizo pasar por su amigo vendedor de bolsitas. Al parecer los ladrones tenían previsto secuestrar al amigo del damnificado, pero ante cualquier eventualidad intentaron “asegurar” que cayera en la trampa al llamarlo por teléfono y, haciéndose pasar por su conocido, decirle que en momentos nada más “iba hacia su casa para tomar unas sidras”, tal como se desprende de la investigación. A todo esto, el hombre que fue utilizado como “señuelo”, jamás dijo ante los uniformados que lo obligaron a hacer esa llamada telefónica. “La banda de delincuentes conocía los movimientos del damnificado, quien posee un local comercial frente a la terminal de la localidad de El Soberbio”, agregó un portavoz oficial. Los tres delincuentes obligaron (a punta de pistola) al vendedor de bolsitas a manejar el Renault Laguna hasta la ciudad de Oberá, por la ruta costera, pero al llegar a la altura de una cantera de Colonia Acaraguá le exigieron que descienda y se dieron a la fuga. El hombre llegó hasta la seccional Primera de Oberá y denunció el caso. Los uniformados hallaron el auto poco después, cerca del arroyo Yazá.





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