Carlos Timoteo Griguol, uno de los más grandes directores técnicos de la historia del fútbol argentino, falleció a los 86 años el jueves 6 de mayo de 2021, a causa de complicaciones respiratorias que lo mantuvieron internado en el Sanatorio Los Arcos de Buenos Aires durante varias semanas.
Por sucesivos problemas de salud, “El Viejo” -como se lo conocía cariñosamente en el ambiente- se había alejado de la vida pública en los últimos años, pero su huella permanece indeleble con un montón de jugadores que aprendieron a jugar y a vivir gracias a sus enseñanzas. Y con una enormidad de anécdotas que dejó desde sus épocas como futbolista hasta su esplendor como entrenador. La última de ellas, la fake news que anunció su muerte semanas antes de que se produjera realmente.
Más que un entrenador de fútbol, fue un maestro de la vida.

Timoteo nació en la ciudad de Las Palmas, provincia de Córdoba, el 4 de setiembre de 1934. Único varón de la familia, con dos hermanas, su padre, Carlos, había sido fundador del club “Córdoba” donde comenzó a practicar fútbol desde muy joven, al mismo tiempo que se dedicó a tareas campestres y eso fue lo que seguramente le generó siempre un afecto especial por el cuidado del césped tanto en las canchas principales como en las de entrenamiento.
Sus inicios fueron en Atlanta, donde debutó en 1957, formó parte de la Selección Argentina que ganó el torneo sudamericano (hoy Copa América) de 1959 en Buenos Aires, y en 1960 consiguió el único título profesional del club “bohemio” al ganar la Copa Suecia, jugando como volante central junto a Norberto Desanzo y Rodolfo Carlos Betinotti, en un plantel dirigido por Victorio Spinetto, que contaba con Luis Artime y Osvaldo Zubeldía
En 1966 pasó a Rosario Central, donde jugó hasta su retiro en 1969, con 392 partidos jugados.
La carrera más grande la hizo como director técnico: debutó en el club “canalla” dos años después, reemplazando a Ángel Tulio Zof, y se mantuvo en el mismo en un exitoso período que fue hasta el año 1975. A ese equipo, se lo conoció como “Los Picapiedras”, debido al juego rústico -según sus críticos- pero efectivo que empleaba el equipo de Griguol.
Con los “canallas” rosarinos fue también subcampeón del Metropolitano de 1974 y del Nacional de ese año. Además disputó la Copa Libertadores de 1974 y la de 1975, llegando a la instancia semifinal en esta última.
Tiene el récord de victorias seguidas como local de Central en el profesionalismo de AFA, con 18 consecutivas, logradas entre el 28 de septiembre de 1973 y el 10 de febrero de 1974.
Además, posee el récord de efectividad de Rosario Central actuando como local, ya que su equipo permaneció invicto en esa condición entre el 24 de agosto de 1973 hasta el 30 de noviembre de 1974, ganando 22 partidos y empatando solo 4 actuando en Rosario, sacando así un porcentaje del 93,5% de los puntos en disputa jugando como local.
Luego de un breve paso por los Tecos de Guadalajara y Kimberley de Mar del Plata, llegó a Ferro en 1979 y durante ocho años escribió la historia más gloriosa del club, con varios campeonatos y subcampeonatos.
Con los verdes de Caballito obtuvo dos subcampeonatos consecutivos en 1981: en el Metropolitano de ese año peleó el torneo hasta la última fecha con el Boca de Maradona y en el Nacional cayó en la final ante el River Plate de Kempes.
Al año siguiente, en 1982, llegaría el primer título de la historia de Ferro, obtenido de forma invicta de la mano de Griguol el Torneo Nacional de ese año, derrotando a Quilmes en la finales.
Dos años más tarde llegaría el segundo título de los de Caballito, ya que en 1984, el conjunto de Timoteo ganaría el Torneo Nacional derrotando en las finales a River Plate.
En julio de 1987 pasó a River Plate, donde obtuvo la Copa Interamericana en 1987 venciendo a la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica. Sin embargo, la cantidad de figuras que tenía entre sus dirigidos y los cortocircuitos internos provocaron que abandonara la entidad millonaria en 1988.
Regresó nuevamente a Ferro Carril Oeste, donde permaneció hasta 1993, y donde desde el 10 de octubre de 2016 tiene un monumento en su homenaje en la sede del club de Caballito
En 1994, tomó el cargo en Gimnasia y Esgrima La Plata, con el que consiguió tres subcampeonatos (Clausura 1995, Clausura 1996 y Apertura 1998). En el conjunto platense dirigió hasta 1999, y el club lo designó socio honorario en reconocimiento a su trabajo.
Ya sobre el final de su carrera, en 1999, llegó al Betis de España, pero luego de los malos resultado volvió a la Argentina para dirigir nuevamente a Gimnasia de La Plata en la temporada 2000/2001.
Luego tuvo un breve paso por Unión de Santa Fe en el Clausura 2002, en donde no finalizó su contrato por los malos resultados. En la temporada 2003/2004 Griguol realizó su tercera etapa en Gimnasia y Esgrima La Plata, en donde finalizó su carrera de entrenador de fútbol.








