Las lesiones por mordedura de perro se consolidan como un problema creciente de salud pública en Argentina. Entre 2023 y 2025 se notificaron 135.715 casos en el sistema de vigilancia nacional, con una tendencia sostenida al aumento y mayor impacto en la población infantil. El incremento coincide con la implementación progresiva del registro obligatorio en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), formalizada en mayo de 2023, y con la ampliación de la red de establecimientos notificadores en todo el país.
Del total de casos registrados en el período, el 17% correspondió a 2023 (22.933 casos), el 39% a 2024 (52.506) y el 44% a 2025 (60.277). El crecimiento se acentuó a partir del segundo semestre de 2023 y continuó durante los años siguientes, con un pico mensual en septiembre de 2025, cuando se notificaron 5.822 casos.
Las lesiones graves representaron una proporción baja pero constante: 1,5% del total (2.065 casos).
En paralelo, se expandió la cobertura del sistema: las jurisdicciones notificantes pasaron de 14 en mayo de 2023 a un máximo de 23 en abril de 2025, mientras que los establecimientos alcanzaron un promedio mensual de 599 en 2025, un 19% más que en 2024.
Incidencia en aumento
Las lesiones leves y moderadas -que constituyen la mayoría de los casos- sumaron 137.281 notificaciones entre 2023 y 2025. Solo en 2025 se registraron 60.352 casos, más del doble que en 2023 y un 16% más que en 2024.
A nivel nacional, la tasa de incidencia pasó de 111,4 casos cada 100.000 habitantes en 2024 a 128,3 en 2025, lo que representa un incremento del 15%.
Este aumento no se explica únicamente por una mayor cantidad de establecimientos notificadores, sino también por una mayor carga de casos por efector, que pasó de 38,7 a 41,9 casos promedio.
Diferencias regionales
Las mayores tasas de incidencia se registraron en el norte y el sur del país. En el NOA 284,2 casos cada 100.000 habitantes en 2025 (+20% respecto a 2024) y en la región Sur 234,4 casos cada 100.000 (leve descenso del 3%). En contraste, el NEA presentó las tasas más bajas, con 42,2 casos cada 100.000 habitantes en 2025, aunque con el mayor incremento relativo (+61%).
La región Centro, aunque con tasas más bajas (97,3 en 2025), concentró la mayor cantidad absoluta de casos y mostró un aumento del 20% interanual.
Posible estacionalidad
El análisis semanal muestra un patrón compatible con estacionalidad. Los casos tienden a aumentar en períodos de temperaturas más elevadas, especialmente entre las semanas iniciales y finales del año.
Durante 2024 y 2025, los registros se mantuvieron por encima del promedio semanal (más de 1.100 casos), con los valores más altos concentrados en el segundo semestre de 2025.
Uno de los principales límites del análisis es la falta de información detallada sobre las circunstancias de las agresiones. El 70% de los casos (78.568) fueron notificados como “sin especificar”, lo que pone en evidencia la necesidad de mejorar el sistema de registro de las notificaciones. Le siguen las mordeduras de perros desconocidos en vía pública con un 14%, mordeduras en el hogar con un 11% y de perros conocidos en vía pública con un 5%.
Niños, el grupo de más riesgo
Las tasas más altas se concentran en la población pediátrica, con un patrón consistente en ambos años analizados.
El grupo más afectado es el de 5 a 9 años, con tasas de 176,1 casos cada 100.000 habitantes en 2025, seguido por el de niños de 10 a 14 años: 165,6 y niños de 0 a 4 años: 142,8.
En todos los grupos etarios se registró un aumento de la incidencia en 2025 respecto a 2024, aunque con una disminución progresiva a medida que aumenta la edad.
Los datos muestran una tendencia sostenida al aumento de las notificaciones, en un contexto de consolidación del sistema de vigilancia. Sin embargo, también reflejan desafíos pendientes, como la mejora en la calidad del registro y la identificación precisa de las circunstancias de exposición.
Según alertó el informe del Boletín Nacional de Epidemiología, el comportamiento observado refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, especialmente en los grupos más vulnerables, y de promover la tenencia responsable de animales para reducir el riesgo de lesiones.





