La región del NEA se posicionó como la zona del país con mayor incremento en los precios de los alimentos durante el último año, en un contexto donde la inflación nacional alcanzó el 33,4 por ciento interanual. Dentro de ese escenario, algunos productos básicos mostraron subas especialmente pronunciadas, lo que impacta de lleno en el costo de vida de los hogares.
Durante marzo, el nordeste volvió a destacarse con la variación mensual más alta del país, al registrar un 4,1 por ciento, mientras que en el acumulado del primer trimestre llegó al 11,5 por ciento, también por encima del resto de las regiones. Este comportamiento consolida una tendencia que ya se venía observando en los últimos meses.
Si se pone el foco exclusivamente en los alimentos, la situación se vuelve aún más marcada. En el NEA, este rubro acumuló un incremento del 38,4 por ciento en los últimos doce meses, superando ampliamente a otras regiones como el Gran Buenos Aires, la zona Pampeana, el Noroeste, Cuyo y la Patagonia.
Entre los productos que más aumentaron se destacan la carne, las frutas y los aceites junto con grasas y manteca. A nivel nacional, estos rubros ya habían mostrado subas importantes, pero en el nordeste los incrementos fueron todavía más elevados. La carne encabezó la lista con una variación del 61,5 por ciento interanual, seguida por las frutas con un 48,1 por ciento y los aceites y derivados con un 47,4 por ciento.
El impacto de estos aumentos resulta significativo debido a que se trata de componentes centrales de la canasta básica. Su encarecimiento repercute de manera directa en el presupuesto de las familias, especialmente en sectores con ingresos más ajustados.
En el resto de los alimentos también se observaron subas, aunque de menor magnitud. Las verduras registraron un incremento del 12,8 por ciento, mientras que el pan y los cereales aumentaron un 15 por ciento. Por su parte, la leche, los productos lácteos y los huevos subieron un 16,4 por ciento, en tanto que el rubro que incluye café, té, yerba y cacao alcanzó el 17,7 por ciento.
Otros segmentos como azúcar, dulces y golosinas mostraron una variación del 25,4 por ciento, mientras que las bebidas sin alcohol, como aguas minerales, gaseosas y jugos, aumentaron un 26,2 por ciento en el mismo período.





