Recibirse en el tiempo que marca el plan de estudios sigue siendo poco frecuente en la universidad pública, pero la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) muestra cifras alentadoras respecto al promedio nacional de finalización en tiempo y forma de los estudios universitarios.
De acuerdo al último Informe de Autoevaluación 2025 realizado por esa casa de estudios, que recabó y analizó los datos de los últimos diez años de la UNaM, el 26% de los estudiantes logra egresar en el tiempo teórico estimado por sus planes de estudio, por encima del 18,7% que se promedia a nivel nacional.
Lejos de abandonar, la mayoría de los estudiantes sigue estudiando y se recibe un poco más tarde: según el relevamiento, el 58% lo hace entre uno y dos años después del plazo previsto y, en menor medida, también aparecen casos en los que el egreso se demora hasta cinco años más, pero en ese caso impacta qué tipo de carreras se analiza.
Tiempo de egreso
El dato más reciente proviene del análisis de las cohortes 2017-2024 de ingresantes y egresados. El informe hace un desglose que distingue entre áreas para entender a detalle las diferencias por carrera:
los estudiantes que más egresan en tiempo y forma son los de carreras de pregrado (37%), como tecnicaturas y carreras cortas, seguidos por los estudiantes de profesorados (20,7%). El último lugar en esa tanda lo ocupan las carreras de grado que no son licenciaturas ni profesorados (como las ingenierías), con el 13,9%.

Al mismo tiempo, en el grupo de quienes finalizan uno o dos años después, las que suman más egresados son las ingenierías y carreras de grado similares (69,2%), seguidas por los profesorados (62,6%) y las licenciaturas (60%).
También vale mencionar que, en las licenciaturas, hay estudiantes que llegan a tardar cinco años o más en finalizar la carrera. De hecho, en los registros de la UNaM este es el único grupo que registra alto porcentaje en esa demora (representa un 6,2% de los egresos), solamente acompañado por un 0,6% de los graduados en carreras de pregrado.
En ese sentido, el informe explica que se trata de carreras que, por sus características, demandan más tiempo porque exigen instancias de producción, como la tesis. Por eso menciona que desde 2015 se incorporaron herramientas para acompañar el tramo final de las carreras.
Entre esas estrategias hubo alternativas como tesis y seminarios de graduación, prácticas profesionales supervisadas o trabajos finales, que buscaron dar mayor flexibilidad a los estudiantes al momento de cerrar su formación.
A su vez, el periodo analizado en el informe muestra que el mapa de carreras cambió. Los egresos se mantuvieron constantes o levemente más altos en casi todas las ramas que ofrece la UNaM, a excepción de las Ciencias Humanas y Ciencias Sociales, que hasta 2024 se mostraron levemente a la baja también en cantidad de ingresantes. En este último grupo, por otro lado, crecieron con fuerza las propuestas de Ciencias Básicas, Aplicadas y de la Salud.





