La Justicia de San Isidro ratificó una vez más la vigencia del peligro que representa Fabián Gerardo Tablado. A través de una nueva resolución judicial, se resolvió prorrogar por 365 días corridos la prohibición de acercamiento y el cese de todo acto de hostigamiento hacia Edgardo Aló, padre de Carolina, la adolescente asesinada de 113 puñaladas en 1996.
El fallo, que lleva la firma del Juzgado interviniente en la causa por protección contra la violencia familiar (Ley 12.569), establece un perímetro de exclusión inusualmente amplio: 300 kilómetros. La restricción rige para el domicilio de Aló en San Fernando, su lugar de trabajo en Tigre y sobre su propia persona, sin importar dónde se encuentre.
Fundamentos
La decisión se tomó tras analizar un informe elaborado por el Equipo Técnico del Poder Judicial, el cual concluyó que los antecedentes del caso y la proximidad del vencimiento de las medidas anteriores -dispuestas en abril de 2025- hacían necesaria la extensión. El tribunal fue taxativo al afirmar que “subsiste el riesgo que hubiera motivado su dictado”.
La resolución ordena a Tablado:
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Prohibición de contacto: No puede acercarse a menos de 300 km de la víctima.
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Cese de hostigamiento: Debe abstenerse de realizar cualquier acto de perturbación o intimidación, ya sea de forma personal, por medios de comunicación o a través de terceras personas.
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Apercibimiento: En caso de incumplimiento, la Justicia advirtió que se ordenarán “medidas más gravosas”, lo que podría implicar un nuevo arresto.
Monitoreo con tobillera
El documento judicial también confirma que ambas partes cuentan con dispositivos duales de monitoreo electrónico. En este sentido, se libró un oficio a la Subdirección General de Supervisión Electrónica del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para que se mantenga el control estricto sobre los movimientos del femicida.
Por su parte, Edgardo Aló deberá cumplir con el “Programa de Abordaje y Monitoreo Electrónico de Situaciones de Alto Riesgo”, un protocolo obligatorio para las víctimas en casos de esta sensibilidad social y jurídica.
Fabián Tablado recuperó la libertad en febrero de 2020 tras cumplir su condena por el femicidio de Carolina Aló, pero desde entonces ha acumulado varias detenciones por violar perimetrales, tanto respecto a Aló como a su expareja y madre de sus hijas.
Al margen de las declaraciones de arrepentimiento que Tablado ha ensayado en diversas entrevistas, la Justicia de San Isidro mantiene una mirada escéptica y preventiva. La extensión de esta perimetral de 300 kilómetros busca, en la práctica, mantener al femicida lo más lejos posible del epicentro de su crimen original y del hombre que ha dedicado los últimos 30 años a exigir justicia.




