Un inspector municipal de Tránsito de Eldorado fue suspendido preventivamente y quedó bajo sumario administrativo luego de protagonizar un episodio que generó fuerte repercusión durante el fin de semana, cuando fue filmado arrojando objetos contra motociclistas que circulaban por la vía pública en la zona del barrio Parque, a la altura del kilómetro 11.
La secuencia, registrada en videos que comenzaron a circular en redes sociales, abrió una fuerte polémica en la ciudad, tanto por la conducta del agente como por el contexto de tensión que, según plantearon desde el área, suele repetirse durante los controles de tránsito vinculados a motociclistas que realizan maniobras peligrosas.
Desde la Municipalidad de Eldorado, el director de Tránsito, Fernando Caro, confirmó que se dispuso una sanción administrativa contra el inspector involucrado y calificó el hecho como impropio del rol que debe cumplir un agente en la vía pública.
“Es un hecho negativo y profesionalmente inaceptable”, sostuvo el funcionario al referirse al accionar del empleado, quien fue apartado preventivamente por cinco días sin goce de sueldo mientras avanza la instrucción del expediente interno.
En declaraciones brindadas a Norte Misionero, Caro explicó que citó al inspector a su oficina para escuchar su versión de los hechos y aseguró que el trabajador se mostró arrepentido por lo ocurrido.
Según indicó, el agente “está totalmente arrepentido de su proceder” y remarcó que no se trata de una persona con antecedentes de ese tipo, aunque admitió que en esta oportunidad “evidentemente, esto lo ha superado”.
Aun así, dejó en claro que la situación no puede justificarse. “Por sobre todas las cosas, somos profesionales y debemos estar preparados para manejar todas las cuestiones y todas las situaciones difíciles a las que estamos expuestos día a día como inspectores de tránsito”, expresó.
A partir de ello, desde el área resolvieron impulsar un sumario administrativo y aplicar la suspensión preventiva como primera medida disciplinaria.
Qué ocurrió en el procedimiento
De acuerdo con lo relatado por el propio director, el hecho se produjo mientras inspectores intervenían ante la presencia de motociclistas que realizaban maniobras peligrosas sobre la Ruta Provincial 17.
Entre las conductas observadas, mencionó una práctica conocida como “Superman”, que consiste en circular acostado sobre la moto, una acción riesgosa tanto para quienes la ejecutan como para terceros.
Caro detalló que se trataba de dos motocicletas, una blanca con faltantes de autopartes y otra Honda CG 150 azul, cuyos ocupantes también habrían generado disturbios y actitudes intimidatorias en la vía pública.
En ese contexto, el inspector reaccionó arrojando un objeto contra ellos. Aunque en un primer momento algunas versiones señalaron que se trató de piedras, el funcionario indicó que, según la reconstrucción interna, el agente lanzó “una especie de fruta”.
Sin embargo, aclaró que más allá del elemento utilizado, la conducta es igualmente reprochable. “Más allá de qué elemento haya utilizado, la actitud es la misma y está mal y es repudiable el hecho en sí”, sostuvo.
Además, remarcó que una reacción de ese tipo “puede llegar a generar un daño mucho mayor”, independientemente de si hubo o no consecuencias materiales inmediatas.
Hasta el momento, según informó la Dirección de Tránsito, no se registraron denuncias formales por daños sobre vehículos particulares ni reclamos vinculados a roturas durante el episodio.
Tensión con motociclistas y falta de apoyo policial
Durante la entrevista, Caro también puso el foco en un problema que, según aseguró, se repite con frecuencia en los operativos viales y tiene que ver con el hostigamiento hacia el personal municipal.
Planteó que muchos de los motociclistas involucrados en este tipo de maniobras “buscan violentar o, de alguna forma, agredir a las autoridades de tránsito”, y sugirió incluso que en algunos casos existiría una intención deliberada de filmar procedimientos para provocar reacciones y luego exponerlas públicamente.
“Es llamativo que justamente estén grabándolos”, señaló, aunque aclaró que sobre esa hipótesis no contaba con pruebas formales, sino con comentarios que circulan dentro del área.
Otro punto que marcó como preocupante fue la ausencia de acompañamiento policial al momento del procedimiento. Consultado sobre si los inspectores contaban con respaldo de la fuerza, respondió que no, y consideró que ese es un aspecto que debería fortalecerse para evitar situaciones de conflicto o desborde.
Pedido de disculpas y revisión interna
Más allá de la defensa institucional del trabajo cotidiano de los inspectores, el director de Tránsito sostuvo que el Municipio debe actuar cuando un agente se aparta de sus obligaciones y reconoció que el episodio obliga a revisar procedimientos y reforzar la formación del personal.
En ese sentido, recordó que el año pasado se realizaron capacitaciones vinculadas al manejo de situaciones conflictivas y adelantó que volverán a trabajar en ese tipo de herramientas, tanto desde lo procedimental como desde las consecuencias legales que puede implicar una mala intervención en la vía pública.
También hizo un llamado a la comunidad para que, ante maniobras peligrosas o conductas temerarias en la calle, se utilicen los canales formales de denuncia. Explicó que la Dirección de Tránsito tiene facultades de constatación en el momento, pero que muchas acciones posteriores requieren intervención policial o judicial.
Por último, Caro cerró con un pedido de disculpas públicas y buscó tomar distancia institucional del hecho protagonizado por el agente. “Siempre hemos acompañado al personal, pero cuando el personal se equivoca también hay que tomar las medidas correctivas y también salir a pedir las disculpas correspondientes a la sociedad”, afirmó.





