Varias empresas petroquímicas de la provincia de Juzestán, en el suroeste de Irán, sufrieron daños en sus instalaciones tras ataques aéreos registrados este sábado, según informaron medios estatales iraníes.
De acuerdo con la agencia Tasnim, aviones de combate bombardearon el complejo petroquímico de Bu Ali y el de Bandar Imam, donde se reportaron daños en distintas áreas operativas. Además, la Zona Petroquímica Especial de Mahshahr también fue alcanzada, en una ofensiva que impactó directamente en uno de los principales polos industriales del país.
Las plantas afectadas forman parte del conglomerado Persian Gulf Petrochemical Industries Company (PGPIC), considerado uno de los pilares de la industria energética iraní. Según sostiene Estados Unidos, este grupo mantiene vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), lo que derivó en sanciones económicas impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2019.
Riesgo de víctimas y daños estratégicos
En relación con las consecuencias humanas, el funcionario provincial Valiollah Hayati advirtió sobre un “alto potencial de víctimas” tras los ataques, que habrían sido ejecutados por Estados Unidos e Israel, según versiones oficiales iraníes.
La ofensiva se produce en un contexto de creciente tensión, luego de que días atrás fuera atacada una de las mayores plantas siderúrgicas del país en la ciudad de Isfahán, lo que, según medios locales, profundizó el deterioro de la infraestructura industrial.
Un sector clave bajo presión
La industria petroquímica representa un sector estratégico para la economía iraní, ya que sostiene gran parte de la producción manufacturera, incluyendo plásticos, fertilizantes y otros insumos esenciales para el consumo interno y la exportación.
El impacto de estos ataques no solo compromete la capacidad productiva del país, sino que también agrava la presión económica en un contexto ya marcado por sanciones internacionales y tensiones geopolíticas.
Fuente: Agencia de Noticias NA





