La muerte de “Elecha”, una de las yaguaretés monitoreadas más emblemáticas de Misiones, fue confirmada por equipos técnicos y autoridades ambientales luego de un operativo desplegado en una zona de monte de Puerto Esperanza, donde el ejemplar fue hallado sin vida. Las pericias posteriores determinaron que el deceso se produjo por causas naturales, a raíz de una infección generalizada originada por heridas compatibles con el ataque de otro felino, y descartaron cualquier tipo de intervención humana.
La confirmación fue dada a conocer por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, luego de la activación de una señal emitida por el collar satelital que portaba el animal. Ese dispositivo, colocado como parte del sistema de seguimiento del Proyecto Yaguareté, se activa cuando el ejemplar permanece inmóvil durante un tiempo prolongado, lo que permite a los investigadores intervenir rápidamente ante una eventual contingencia.
A partir de esa alerta, un equipo integrado por técnicos del Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET) y guardaparques provinciales se trasladó hasta el sector señalado por las coordenadas registradas. Al llegar al lugar, en un área de monte por la que el ejemplar se desplazaba habitualmente, constataron que la hembra estaba muerta.
En el sitio se llevaron adelante las primeras tareas de inspección, con registro fotográfico y evaluación del estado general del cuerpo. Según se informó, el animal presentaba signos compatibles con un proceso de descomposición de aproximadamente un día y medio, además de lesiones visibles en la región dorsal, las paletas y la cadera, así como pérdida parcial de la cola.
Siguiendo el protocolo previsto para este tipo de casos, el cuerpo fue trasladado al Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, de la Fundación Félix de Azara, para la realización de la necropsia. Del operativo participaron veterinarios de Güirá Oga, integrantes del Proyecto Yaguareté, el director del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), personal de la Policía Científica y efectivos de la Policía Ambiental de Misiones.
El examen determinó que la causa de muerte fue una infección generalizada asociada a heridas compatibles con la mordedura de un gran felino, localizada principalmente en la zona dorsal. De acuerdo al análisis, esas lesiones derivaron en un cuadro infeccioso que provocó un debilitamiento progresivo del animal, en un contexto donde también habría incidido su avanzada edad.
Uno de los puntos destacados por los especialistas fue que no se detectaron indicios de acción humana, por lo que quedó descartada la hipótesis de una muerte provocada por caza, trampas o agresión externa vinculada a personas.
Durante la revisión del ejemplar también se hallaron restos de leche en las mamas, aunque sin señales recientes de succión. A partir de ese indicio, se dispuso un rastrillaje en la zona para descartar la posible presencia de algún cachorro en el área. Esa tarea quedó a cargo de guardaparques y equipos técnicos, que continuarán durante varios días con el relevamiento del sector.
“Elecha” era una hembra registrada por los científicos del Proyecto Yaguareté desde 2014, a través de cámaras trampa instaladas en la selva misionera. Más de una década después, en abril de 2025, había sido capturada en el marco de acciones de conservación y equipada con un collar satelital, herramienta que permitió profundizar el conocimiento sobre sus desplazamientos y sobre el uso que hacía del territorio, especialmente en áreas atravesadas por actividad humana.
Los especialistas estiman que tenía al menos 16 años, una edad muy avanzada para un ejemplar de esta especie en estado silvestre. A lo largo de su vida, además, tuvo varias camadas, por lo que su aporte a la conservación del yaguareté en Misiones y en la Argentina fue considerado de gran relevancia.




