Una investigación por presuntas maniobras defraudatorias de modalidad digital derivó en un allanamiento en la zona oeste de Posadas, donde fueron secuestrados teléfonos celulares, equipos informáticos y otros soportes de almacenamiento que ahora serán sometidos a peritajes técnicos.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción N.º 3 de la Primera Circunscripción Judicial de Misiones y ejecutada de manera conjunta por personal de la Comisaría Seccional 8ª, la División Investigaciones Complejas de la Policía de Misiones y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) del Ministerio Público.
De acuerdo a la investigación en curso, la operatoria bajo análisis estaría vinculada a la captación de víctimas mediante publicaciones en entornos digitales en las que se ofrecían supuestas oportunidades de inversión en acciones de empresas reconocidas, con la promesa de obtener altas rentabilidades en un plazo breve.
Según pudo reconstruirse de manera preliminar, el mecanismo comenzaría con un primer contacto telefónico y luego continuaría a través de aplicaciones de mensajería. En ese intercambio, los damnificados recibían asesoramiento de supuestos operadores financieros que se presentaban como vinculados a una firma extranjera.
Bajo ese esquema, las víctimas eran inducidas a realizar transferencias de dinero a cuentas determinadas, con el argumento de que esos fondos serían destinados a operaciones de inversión en el mercado bursátil.
Siempre según la pesquisa, una vez concretados los primeros envíos de dinero, los damnificados comenzaban a recibir reportes ficticios de ganancias que simulaban incrementos significativos del capital invertido. A partir de allí, la maniobra avanzaría hacia una segunda etapa en la que se les exigía abrir billeteras virtuales en plataformas de criptomonedas y efectuar nuevas transferencias.
Ese requerimiento, de acuerdo a la hipótesis investigativa, era presentado como una condición necesaria para poder acceder a las supuestas utilidades, ya sea por costos operativos o por una presunta ampliación de capacidad financiera. Lejos de representar una recuperación del dinero, esa dinámica terminaba profundizando el perjuicio económico.
En el allanamiento concretado en Posadas, los investigadores secuestraron distintos elementos tecnológicos considerados de interés para la causa. Entre ellos, se destacó particularmente un teléfono móvil que fue señalado como pieza central dentro del expediente.
Ese dispositivo será sometido a una pericia informática forense en el ámbito de la SAIC, con el objetivo de extraer, preservar y analizar la evidencia digital contenida. La tarea incluirá la revisión de comunicaciones, registros de actividad y posibles vinculaciones con otras cuentas o dispositivos que puedan aportar datos relevantes para la investigación.
Mientras tanto, las actuaciones continúan en etapa de análisis de la evidencia recolectada y no se descarta que puedan disponerse nuevas medidas en función de lo que arrojen los peritajes en curso.




