El horror se apoderó de Santa Fe, ayer en San Cristóbal, una localidad de apenas 15 mil habitantes, donde este lunes un joven de 15 llegó a la escuela 40 “Mariano Moreno” y con una escopeta en mano, mató a un compañero e hirió a otros, en un hecho sin precedentes en dicha provincia.
“El agresor sacó una escopeta de su mochila, hirió a varios compañeros y mató a otro de 13 años”, confirmó Ramiro Muñoz, secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal en la mañana de este lunes.
El ataque sucedió alrededor de las 7:15, cuando los chicos se encontraban en un patio interno esperando que izaran la bandera, en el inicio de la jornada escolar. La víctima fue identificada como Ian Cabrera, que cursaba primer año.
Ante este suceso que conmovió no solo a Santa Fe, sino a todo el país, en cuánto al grado de violencia en que se encuentran envueltos en la actualidad los menores de edad en nuestra sociedad, sumado a otro tema en pleno auge, como lo es la es la baja la edad de imputabilidad en Argentina de 16 a 14 años para delitos graves (homicidio, robo con violencia, abuso sexual, entre otros). Hablamos de la Ley 27.801, promulgada hace tan solo unos días atrás.
En ese contexto, también volvió a instalarse una pregunta inevitable en el plano local sobre qué herramientas existen en Misiones para prevenir hechos de violencia y acompañar a los estudiantes dentro del ámbito escolar. Con ese eje, FM 89.3 Santa María de las Misiones invitó a su estudio a Emilia Lunge, directora de Políticas Estudiantiles del Ministerio de Educación de Misiones, para reflexionar sobre el tema y profundizar en las herramientas de contención que existen en la provincia.

“Este contexto amerita siempre hablar de qué resguardos tenemos que tener o qué alertas o cómo trabajar con nuestros niños, niñas y adolescentes, en todo lo que respecta a salud mental”, dijo en primer lugar Lunge, tras la introducción con base a los sucedido este lunes en la escuela 40 de Santa Fe.
Acto seguido, recordó que el tema ya había sido planteado por los propios estudiantes hace algunos años. “Los estudiantes en el Parlamento Estudiantil del año 2022 habían propuesto, post pandemia, que un eje sea salud mental”, señaló. En esa línea, explicó que desde entonces se volvió una demanda concreta de los adolescentes contar con espacios para desmitificar la consulta psicológica y poder hablar abiertamente sobre sus dificultades emocionales o la necesidad de acompañamiento profesional.
Además, reforzó el pedido de los jóvenes con una síntesis muy contundente: “Si no fortalecemos el vínculo escuela y familia, esto va a ser muy difícil de poder prevenir”.

En otro tramo de la entrevista, Lunge hizo hincapié en una instancia administrativa que muchas veces no recibe la atención necesaria por parte de las familias. Se trata de la información que se solicita al momento de la inscripción escolar, cuando se consulta si el niño, adolescente o joven recibe algún tipo de asistencia o tratamiento terapéutico.
“Hay una responsabilidad de los padres de poder hacer ese puente entre el equipo educativo que está trabajando con mi hijo para que tenga mejores herramientas y para que la escuela esté apta de poder recibirlo”, remarcó.

Sobre ese punto, consideró fundamental que la institución educativa tenga conocimiento de ese acompañamiento. “Es importante que la escuela sepa si ese chico está haciendo algún tipo de terapia”, explicó, al sostener que, en aquellos casos donde no existe gabinete psicológico dentro del establecimiento, contar con esa información puede ser clave para que preceptores, directivos o equipos de orientación articulen mejor la contención del alumno.

Al mismo tiempo reiteró: “en medio de esta tragedia, no deja hacer una oportunidad de ver: ¿qué cercanía tienen los padres de la escuela?; ¿qué acceso tienen los chicos salud mental?; no deja de ser una oportunidad de poder hablarsi sabemos qué están haciendo nuestros hijos en las redes socialesy cuando muy livianamente algunos medios de prensa abordan desde una manera sensacionalista con querer tener primer algunas noticias”.
Pese a esta reinante preocupación señaló que “hay que apostar a los espacios de prevención y capacitación, en todo lo que se pueda”.
En otro tramo de la charla, también se abordó el tema del bullying y la posibilidad de detectar señales de alerta dentro de las escuelas. Ante esa consulta, la funcionaria consideró que, en la actualidad, los chicos muestran una mayor disposición a comunicar estas situaciones.

“En el tema bullying, hoy por hoy los chicos se acercan más a sus padres, a sus adultos, a hacer las denuncias correspondientes de bullying, de acoso escolar o de otro tipo de acosos”, indicó. En ese sentido, valoró que exista una mayor apertura para hablar, contar y pedir ayuda frente a situaciones de hostigamiento.







