La reducción de los subsidios nacionales a la energía eléctrica comenzó a sentirse con fuerza en Misiones y encendió una señal de alarma en toda la cadena: usuarios, cooperativas y prestadores del servicio. Desde la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones (FECEM), su presidente, Ángel Kuzuka, describió un escenario de fuerte impacto económico y creciente tensión social, con boletas que en algunos casos prácticamente se duplicaron.
“No cambia mucho la situación de fondo, pero ahora se acopla a toda la comunidad. El impacto ya es generalizado”, advirtió el dirigente, al analizar en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones el efecto concreto de la medida
Un cambio clave: menos subsidio, misma tarifa
El eje del problema no está en un aumento directo del precio de la energía, sino en la reducción drástica del consumo subsidiado. Hasta hace pocos meses, los usuarios residenciales contaban con un tope de 550 kilovatios mensuales a tarifa diferencial. Hoy, ese límite cayó a apenas 150.
“No es que aumentó la energía. El precio sigue siendo el mismo. Lo que pasó es que se bajaron los niveles de subsidio de 550 a 150 kilovatios”, explicó Kuzuka.
La diferencia es contundente: el kilovatio subsidiado ronda los 80 a 85 pesos, mientras que el excedente se paga a tarifa plena, que puede oscilar entre 180 y 240 pesos, dependiendo del consumo.
“Antes pagabas 500 kilovatios a 82 pesos. Hoy pagás 150 a ese valor y el resto a tarifa plena. Ahí está el golpe”, resumió.
Facturas que se duplican y golpean el bolsillo
El efecto del nuevo esquema ya se refleja en las boletas que comenzaron a llegar a los hogares misioneros.
“Una familia que pagaba entre 60 y 70 mil pesos, ahora va a pagar entre 110 y 120 mil. Es casi el doble”, detalló el titular de FECEM.
Incluso en consumos más bajos, el incremento es significativo: “Alguien que pagó 23 mil pesos ahora va a pagar 40 mil. Es un 60% más”.
La situación se vuelve más crítica si se tiene en cuenta el contexto climático de la provincia. “Las temperaturas siguen siendo elevadas, los consumos no bajan, entonces el impacto es directo y muy fuerte”, subrayó.
Reclamos en aumento y angustia social
Las cooperativas eléctricas ya comenzaron a recibir un aluvión de consultas y reclamos. El problema, sin embargo, va más allá de lo técnico y se instala en el plano social.
“La gente no viene a preguntar por qué aumentó, viene a preguntar cómo hace para pagar. Te dicen: ‘Gano 600 o 700 mil pesos, ¿cómo hago para pagar una factura de 150 mil?’”, relató Kuzuka.
En paralelo, se detectan casos más graves: usuarios que directamente perdieron el subsidio. “Hay situaciones en que se quitó completamente. En esos casos, hay que gestionar el reclamo a través de la aplicación Mi Argentina para ver qué pasó”, indicó.
Refinanciaciones: una solución que no alcanza
Frente a la imposibilidad de pago, las cooperativas intentan ofrecer alternativas, aunque reconocen que se trata de soluciones parciales.
“Siempre tratamos de refinanciar, de buscar alguna salida, pero es complejo. Es como la tarjeta de crédito: pan para hoy y hambre para mañana”, graficó el dirigente.
El problema de fondo es estructural: la caída del poder adquisitivo y el aumento del peso de los servicios en el ingreso familiar.
Reclamo a Nación y falta de respuestas
Kuzuka remarcó que la magnitud del impacto en Misiones está directamente vinculada a la cantidad de usuarios que dependen de los subsidios.
“Si tomamos el criterio de ingresos, más del 70% de la población debería estar alcanzada por subsidios”, afirmó.
El requisito principal es no superar los tres salarios mínimos, un umbral que —según el dirigente— deja dentro del sistema a la mayoría de los hogares.
A esto se suma una característica particular de la provincia: “Tenemos temperaturas altas casi todo el año. No hay una estación donde el consumo baje realmente. Eso debería ser tenido en cuenta”.
Ante este escenario, la FECEM elevó el reclamo a nivel nacional junto a otras entidades del sector. El objetivo es revisar el esquema de subsidios y contemplar la realidad regional.
“Pedimos que se revea el tema, especialmente para Misiones. No hablamos de volver a 550 kilovatios, pero sí de tener un nivel más razonable, como 350 durante todo el año”, planteó Kuzuka.
Las gestiones ya están en marcha, pero sin resultados concretos hasta el momento. “Se está dialogando con la Secretaría de Energía, pero no tenemos respuesta. El reclamo fue tomado, pero no hay definiciones”, señaló.
La combinación de menor subsidio, altos consumos, ingresos limitados y posibles nuevos ajustes tarifarios configura un escenario complejo.
“El problema es que esto no termina acá. Se habla de nuevos aumentos en otras partes del país. Entonces la preocupación es qué puede venir después”, alertó Kuzuka.









