Los “operativos de control vial” realizados por la Policía de Misiones volvieron a dejar al descubierto un problema más profundo: la consolidación de una cultura de la ilegalidad en el uso de motocicletas. Durante el último sábado, desde la frontera con Brasil hasta la Zona Centro, los procedimientos evidenciaron un patrón repetido de infracciones, maniobras temerarias y desprecio por las normas básicas de tránsito.
En Cerro Corá, sobre la ruta provincial 3, un joven de 20 años fue interceptado mientras realizaba maniobras peligrosas en una motocicleta sin chapa patente, sin seguro, sin VTV y sin licencia de conducir. En ese mismo operativo, otro conductor intentó evadir el control, lo que derivó en una persecución controlada que terminó con su demora.
La escena se repitió en Oberá, donde un motociclista fue sorprendido realizando “willys” y otras maniobras de alto riesgo en plena vía pública, poniendo en peligro a terceros. Como en otros casos, la primera reacción fue la fuga, aunque terminó siendo alcanzado por los efectivos y con el rodado secuestrado.
A pocas cuadras, los agentes encontraron una motocicleta abandonada que funcionaba como síntesis del problema: escape modificado para generar contraexplosiones –una de las principales fuentes de contaminación sonora denunciadas por vecinos-, sin luces y sin espejos.
Irregularidades y sospechas en la frontera
En Bernardo de Irigoyen, otro procedimiento sumó un dato preocupante. Allí, un joven fue interceptado en una motocicleta que no solo carecía de patente y documentación, sino que presentaba el número de chasis ilegible, lo que abre interrogantes sobre el origen del vehículo.
Más allá de los secuestros y las actas labradas, el saldo de los operativos deja una conclusión que excede lo estrictamente contravencional: la vigencia de la Ley Nacional de Tránsito parece ser, para muchos conductores jóvenes, una norma optativa.
Entre maniobras riesgosas, escapes preparados y evasiones, la calle vuelve a mostrar que el problema no es solo la falta de papeles, sino una conducta sistemática que pone en riesgo la seguridad propia y ajena.





