La crisis yerbatera sumó este sábado un nuevo capítulo de organización y endurecimiento del reclamo. En una asamblea realizada en Campo Grande, al costado de la ruta nacional 14, productores de distintos puntos de Misiones resolvieron no vender hoja verde por debajo de los $500 por kilo puesto en secadero y avanzar con nuevas acciones para exigir la declaración de la emergencia yerbatera en la provincia.
La jornada se extendió durante gran parte del día y reunió a más de 70 productores, aunque desde la organización señalaron que el número total de participantes fue incluso mayor si se consideran representantes de diferentes zonas que se fueron sumando a lo largo del encuentro. Hubo presencia de colonos y referentes del sector provenientes de localidades como Campo Grande, Campo Ramón, Oberá, El Soberbio y otros municipios de la zona centro y el Alto Uruguay, en una convocatoria que tuvo tono de camaradería, pero también de fuerte preocupación por el presente de la actividad.
Durante la reunión, uno de los ejes centrales fue el precio de la hoja verde, en un contexto donde los productores sostienen que los valores que hoy se pagan están por debajo de los costos reales de producción y dejan al sector al borde de la inviabilidad económica. Según se explicó en la asamblea, distintos estudios elaborados desde la propia experiencia productiva ubicaron el costo operativo en torno a los $320 por kilo, mientras que otros análisis más amplios, con inclusión de amortizaciones y gastos indirectos, llevaron ese número hasta los $391 por kilo puesto en secadero.
A partir de ese cálculo, los asistentes coincidieron en que cualquier precio que no contemple un margen mínimo de rentabilidad deja al productor trabajando a pérdida. Por eso, se resolvió fijar como referencia un piso de $500 por kilo, valor que surge de sumar a los costos una rentabilidad estimada del 30%. La definición fue clara: no entregar yerba mate a valores inferiores a ese monto.

La resolución no implica desconocer que en el mercado empezaron a aparecer algunas señales de recomposición. Durante el encuentro se mencionó como dato relevante que ciertos sectores industriales ya comenzaron a hablar de precios cercanos a los $350, algo que fue valorado como un movimiento en la dirección correcta, aunque todavía insuficiente frente al escenario real que enfrentan los productores. “Aplaudimos la predisposición de que un industrial plantee un precio de $350, pero seguimos trabajando por debajo de los costos”, fue una de las conclusiones que quedó plasmada entre los participantes.
Además del debate sobre el valor de la materia prima, en la asamblea también se analizaron algunas variables que podrían modificar el comportamiento del mercado en los próximos meses. Entre ellas, se mencionó la merma en los rindes de la zona sur de Misiones y Corrientes a raíz de la sequía del verano, lo que podría derivar en una cosecha más baja este año. A eso se suma la percepción de que existe un aumento de la demanda, tanto por el consumo interno como por un mayor dinamismo de las exportaciones.
Con ese panorama, el mensaje que intentaron dejar los productores fue que no hay razones estructurales para seguir convalidando valores de quebranto. Por el contrario, sostienen que el mercado “va a necesitar yerba” y que, por lo tanto, el sector primario no debería seguir siendo la variable de ajuste dentro de la cadena.
El segundo gran eje del encuentro estuvo vinculado a las acciones a seguir. Si bien esta vez no se resolvió avanzar de inmediato con cortes de ruta o tractorazos, sí quedó definida la intención de impulsar en los próximos días una movilización en Posadas, posiblemente frente al Ministerio del Agro o la Casa de Gobierno, para reclamar formalmente que se declare la emergencia yerbatera.






