Un suboficial de la Policía provincial permanece internado en estado grave tras recibir un disparo de arma de fuego en el rostro y un corte de arma blanca en un brazo el domingo por la noche y en medio de un intento por evitar el robo de transformadores y cables de galpones de la estación de transferencia de EMSA en el barrio La Tablada de la zona sur de la capital provincial.
Lo sucedido, oficialmente se mantiene en silencio pero de acuerdo a fuentes contactadas por PRIMERA EDICIÓN, marcó nuevamente el estado de violencia e inseguridad que atraviesan amplios sectores posadeños.
De la información obtenida se pudo reconstruir que las alertas al Centro Integral de Operaciones 911 (CIO-911) sonaron pasadas las 21 y partían de la desesperación de vecinos de los alrededores de la estación de energía que reiteradamente indican que los ingresos a robar cables y transformadores para quitarles el cobre y revenderlo para adquirir estupefacientes y bebidas alcohólicas son protagonizados por jóvenes, la mayoría adolescentes menores de edad.
Uno de los llamados para solicitar apoyo ante la contingencia el domingo fue de un oficial a cargo de la seguridad del predio de EMSA, sector de monitoreo por cámaras, quien a su vez fue alertado por un agente de la comisaría Octava, que se presentó en el lugar con su compañero de patrulla gravemente herido. Fueron asistidos en pocos minutos y el sargento de 36 años herido fue trasladado al Hospital Ramón Madariaga, donde hasta anoche permanecía con la lesión de bala en la cara y un antebrazo con una profunda herida de cuchillo.
Las circunstancias del ataque, de acuerdo a los datos aportados por el efectivo de la seccional Octava que resultó ileso, se resumieron en que el llamado de los vecinos fue porque observaron el ingreso, luego de romper los alambrados de la estación, de media docena de muchachos.
Cuando los uniformados llegaron al lugar, dos se introdujeron al predio por el mismo hueco del cerco y pocos segundos después, comenzaron a oírse los gritos de alto de los policías pero también observaron que varios de los jóvenes corrían con tramos de cables y uno de ellos con un transformador entre sus manos, que pesa no menos de 30 kilogramos.
Instantes posteriores a los gritos, se escuchó un disparo y los pedidos fueron por ayuda y provenían de los dos policías que habían ingresado a repeler la flagrancia delictiva.
El suboficial herido fue llevado al Madariaga mientras que su compañero aseguraba a los oficiales de la jurisdicción que llegaban, que los presuntos delincuentes reaccionaron con violencia al intento de ser reducidos, uno de ellos se trabó en lucha cuerpo a cuerpo con el sargento y este habría sacado su arma para intentar defenderse pero se produjo el disparo calibre nueve milímetros que le lastimó el rostro y de milagro no lo mató en el momento.
La lesión de arma blanca en un antebrazo habría sido provocada por el mismo violento, quien logró escapar al igual que sus cómplices.
Las mismas voces consultadas por este Diario remarcaron que el sector de la estación transformadora por donde ingresaron no está alcanzado por el sistema de videovigilancia de la seguridad de EMSA.
Lo llamativo, además del silencio por informar ante la gravedad de lo sucedido, fue que horas más tarde en el complejo habitacional A4, zona sur y jurisdicción de la comisaría Décimoprimera de la Unidad Regional X, un joven de 25 años fue atrapado luego de intentar correr para escapar y esconder un transformador de energía eléctrica entre malezas en el cruce de las calles 162 y 57.

Esto ocurrió a las 3 de la madrugada de ayer, cuando los rastrillajes detrás de los agresores de los policías eran amplio y se realizaba con la labor de efectivos de Investigaciones de la UR-X.
El sospechoso fue detenido rápidamente y puesto a disposición del Juzgado de Instrucción 1, subrogado por el juez de Instrucción 3, Fernando Luis Verón, quien aguarda informes sobre lo sucedido en la estación La Tablada de EMSA.
Respecto al estado de evolución del herido, solo trascendió que su estado era grave y permanecía en el hospital central.





