La causa por la presunta estafa vinculada a falsas inversiones de alta rentabilidad en Posadas sumó en las últimas horas un nuevo capítulo, con la detención de otras dos personas que estarían directamente relacionadas con la estructura que encabezaba el denominado “Charly, el trader”, quien ya había sido arrestado días atrás en el microcentro.
La investigación, que se inició a partir de denuncias de particulares, gira en torno a un esquema que ofrecía ganancias extraordinarias a partir de supuestas operaciones comerciales vinculadas al exterior, especialmente con soja e importaciones. Según consta en la presentación judicial, se trataba de propuestas con retornos poco habituales, que incluían porcentajes semanales de dos dígitos y cifras mensuales superiores al 20%.
Con el avance de las tareas, se concretó un nuevo procedimiento en un domicilio del barrio Itaembé Guazú, donde fueron detenidos un hombre y una mujer mayores de edad, señalados como parte del entramado que habría sostenido la operatoria. . De acuerdo a lo que informaron fuentes judiciales a PRIMERA EDICIÓN, ambos tendrían un vínculo familiar directo con el principal acusado, ya que se trataría de su hijastra y su yerno.En el lugar también se incautaron tarjetas bancarias, algunas asociadas a plataformas de criptomonedas, y teléfonos celulares considerados relevantes para profundizar el análisis del caso-
De acuerdo a los denunciantes, durante los primeros meses el sistema funcionaba con aparente normalidad, ya que se registraban pagos periódicos que generaban confianza y alentaban a reinvertir e incluso a sumar nuevos aportantes. Sin embargo, hacia fines del año pasado comenzaron a evidenciarse incumplimientos, con demoras reiteradas y explicaciones que no terminaban de concretarse en devoluciones efectivas del dinero.
Uno de los aspectos que ahora se analiza con mayor detenimiento es la circulación de fondos a través de cuentas de terceros, mecanismo que habría dificultado seguir el recorrido del dinero. En algunos casos, incluso, los propios inversores canalizaban aportes de familiares o conocidos, lo que amplió el número de personas afectadas y elevó el perjuicio económico a cifras millonarias.
La detención previa del principal acusado se había producido en un departamento de un edificio, en pleno centro posadeño, donde también se habían secuestrado dispositivos electrónicos y documentación. Ese material, junto con lo incorporado en los últimos procedimientos, es objeto de peritajes orientados a reconstruir comunicaciones, identificar movimientos financieros y establecer si hubo más personas involucradas.





