El Gobierno nacional salió a aclarar este lunes que la reciente modificación en el régimen de patentes farmacéuticas no implicará aumentos en los precios de los medicamentos ni el retiro de productos del mercado, en medio de cuestionamientos al nuevo esquema de propiedad intelectual.
El secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, sostuvo que la reforma tiene un alcance hacia el futuro y no afecta a los fármacos actualmente disponibles. “Es un incentivo de acá para adelante, para nuevas drogas que se traigan y lleguen más rápido”, afirmó en declaraciones radiales.
Según explicó el funcionario, la medida implicó la derogación de una resolución vigente desde 2012 que, a su criterio, imponía restricciones excesivas para la aprobación de patentes. “En la práctica hacía que no se otorgaran prácticamente patentes o tenían una altísima tasa de rechazo”, señaló.
En ese sentido, indicó que el nuevo esquema se alinea con estándares internacionales y mantiene el plazo de vigencia de las patentes en 20 años, con el objetivo de reconocer la inversión en investigación y desarrollo.
Impacto en el mercado
Uno de los puntos centrales de la discusión gira en torno al posible efecto en el acceso a los medicamentos. Frente a esto, Cacace buscó despejar dudas al afirmar que el Gobierno realizó un cruce entre las solicitudes de patentes y los productos ya aprobados.
“Todos esos productos pueden seguir siendo comercializados sin cambios, sin exclusión ni retribución alguna”, aseguró.
Además, insistió en que la reforma no tendrá impacto en los costos del sistema de salud. “Queremos transmitir tranquilidad a la ciudadanía: esto no va a generar aumentos de precios ni impacto en las cuotas”, remarcó.
Inversión y nuevas terapias
El funcionario sostuvo que el eje de la modificación es revertir la falta de incentivos a la inversión en el sector farmacéutico. Según explicó, el esquema anterior desalentaba la llegada de nuevas terapias y la participación de laboratorios internacionales.
En esa línea, destacó como señal positiva el anuncio de un centro global de investigaciones de Pfizer en la Argentina, y anticipó que podrían concretarse nuevos proyectos vinculados a la investigación clínica.
Cacace también vinculó la reforma con una estrategia más amplia de apertura económica. “Integrarse al mundo implica respetar las reglas de propiedad intelectual”, sostuvo.
Una agenda más amplia
El cambio en patentes se inscribe dentro de un proceso más amplio de desregulación impulsado por el Gobierno. Según indicó el funcionario, ya se modificaron o eliminaron alrededor de 15.000 normas, aunque reconoció que aún resta avanzar en otras áreas.
Entre ellas, mencionó el sector agropecuario, donde consideró necesario aplicar criterios similares en el mercado de semillas. “No reconocer la renta de la innovación genera subinversión y pérdida de productividad”, advirtió.
Fuente: Agencia de Noticias NA





