La madre del joven Ramón Germán Berbergi (26), quien fue asesinado a martillazos el pasado lunes a la madrugada, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y exigió justicia por lo sucedido: “Ni a un animal se le mata como a mi hijo, por favor no liberen a la acusada”. Al mismo tiempo, afirmó que la sospechosa detenida, una joven de 18 años que era pareja de Germán, “no actuó sola, creemos que alguien la ayudó porque intentaron descuartizar el cuerpo con sierras y cuchillos, pero no pudieron. Vimos los cortes”.
Claudia, la progenitora de la víctima, reveló además que “tememos que ella quede en libertad. No queremos que la hagan pasar por enferma porque estuvo internada por problemas psiquiátricos. La van a hacer pasar por loca, la van a soltar y eso es un peligro. Tiene antecedentes de agresión a dos parejas anteriores acá en el pueblo. Muchos vecinos pueden testificar que la vieron corriéndolos con cuchillos y martillos. Siempre las relaciones le duraban poco. Yo recién después de lo que pasó me enteré de que estaba junto a mi hijo, ni un mes hacía que estaban. Siempre denunciaba a los hombres por abuso para que no la acusaran”.
Expresó que “a mi hijo ella le robó, envió desde una billetera virtual de él a otra cuenta 89 mil pesos, es decir que le robó tranquilamente. Tras lo cual, se fue a la casa de su expareja, ubicada a dos cuadras, a tener relaciones, como si nada. Tenemos las capturas de las transferencias”. Vale aclarar que es parte de la investigación determinar si la extracción de dinero fue antes o después del hecho.

Presunta amenaza narco
Según relató la madre de Germán, en los últimos días su hijo recibía amenazas de presuntos vendedores de droga que estarían vinculados a la joven ahora detenida y que cuenta con audios para aportar a la investigación. El motivo, según sospecha, serían deudas que mantenía la acusada con estos dealers. “Mi hijo recibió muchas amenazas por parte de esta gente, que es muy pesada, de la zona. Ella lo usaba; ella era la tranza y le amenazaban a mi hijo”.
Por otra parte, la madre del joven cree que la acusada no actuó sola: “Alguien la ayudó y eso debe investigarse. Desordenaron la escena para que parezca un robo. A mi hijo lo torturaron antes de matarlo; vimos su cuerpo y tenemos fotografías. Además, ella se bañó estando mi hijo acá, malherido, limpió el martillo y se fue a la casa de su ex, es decir que planificó todo. Mi hijo era trabajador, comerciante, vendía frutas y verduras y madrugaba para ir a buscar mercadería al Mercado Central de Posadas. Ella tenía como costumbre joder a los tipos para sacarles plata”, indicó. Por otra parte, la mujer confió en que “en la vivienda de ella hallaron escrituras de rituales satánicos, pintadas aparentemente con sangre, y toda esa evidencia está siendo manejada por nuestro abogado”.
“Ahora no te podemos atender”
Otra grave denuncia que refirió ante este Diario Claudia fue que a su hijo, luego del ataque, “no le brindaron asistencia en la comisaría local. Estuve averiguando en la misma policía y me contaron que mi hijo llegó a pedir ayuda y no le tomaron la denuncia. Fue a pedir auxilio y lo mandaron de nuevo a la casa porque justo había relevo. Estuvo vivo unas horas y falleció. También me contaron que él dijo ‘vengo porque mi novia me pegó’ y le contestaron ‘ahora no te podemos atender’, y directamente no le tomaron ni denuncia ni declaración. Por favor pido que esto lo investiguen”, puntualizó.
Cámaras de seguridad
Tal como adelantó este Diario, las filmaciones de las cámaras de seguridad del barrio fueron claves.
En esos videos, que están en poder de la Justicia, se observaría a la joven salir de la vivienda de la víctima a las 5.45 (tras el hecho) y dirigirse a la casa de su expareja, situada a 200 metros del lugar. En una de las imágenes, se la vio con un objeto similar a un martillo. Luego, le pidió a su expareja quedarse a dormir, donde más de 12 horas después fue ubicada y detenida por la policía. El crimen, según voceros vinculados a la investigación, se habría registrado en un contexto de consumo de estupefacientes. En la autopsia médico-legal, ordenada por el juez de Instrucción 4 de Apóstoles, Miguel Ángel Faria, se conoció que la causa del fallecimiento de Berbergi fue “traumatismo de cráneo con hemorragia cerebral”, además de que presentaba severos traumatismos en distintas partes del cuerpo.
El cuerpo fue encontrado por el hermano de la víctima el lunes por la siesta. El familiar derribó la puerta cuando vio, desde una ventana, a Germán tendido sobre un charco de sangre.
Los pesquisas determinaron que el muchacho trabó su puerta y luego se desplomó, sobreviviendo con esos golpes entre dos y tres horas. “Es decir que, si hubiera ido a un hospital, quizás se salvaba”, reveló un vocero.
Lo que explicaron los forenses es que los golpes le provocaron una hemorragia que, con el correr de las horas y sin tratamiento médico, se volvió mortal. Luego se detectó que los impactos en la zona del cráneo, tórax y abdomen fueron producidos con un objeto romo, lo que coincidiría con los golpes de un martillo. Por dichos de un oficial de la Policía, se supo que Berbergi fue a la comisaría tras la agresión.
No obstante, en un primer momento se dijo que solo preguntó por la joven y, al indicarle que no la habían visto, se retiró sin pedir ayuda. Esta versión ahora se contradice con lo denunciado por la madre.
El viernes, el citado juez indagó a la joven y la imputó por “homicidio simple” (la acusada se abstuvo de declarar).









