En las aulas y los patios del Instituto San Basilio Magno y la Escuela de Educación Especial Pequeño Hogar de esta ciudad, las medias de los estudiantes hoy no coinciden entre sí. Y aunque lo parezca, no se trata de un error, sino de un gesto de empatía.
Es que estos dos establecimientos viven por segundo año consecutivo una jornada especial, dedicada a visibilizar el Día Mundial del Síndrome de Down, que se conmemora cada 21 de marzo, donde la consigna es ir a la escuela con medias diferentes.
El gesto, que se repite a nivel mundial, busca visibilizar las diferencias desde una perspectiva positiva. “Si bien las medias vienen en pares, si usamos dos medias distintas no dejan de cumplir su función, no pierden la utilidad e incluso en algunos casos queda más lindo”, explicó a PRIMERA EDICIÓN Marlene Galván, directora de la Escuela Pequeño Hogar.
“Se hace énfasis en que por más que seamos diferentes, somos útiles e importantes”, agregó.
Consigna compartida
Esta no es la primera vez que las “medias distintas” recorren los pasillos de estas dos instituciones. La primera edición fue el año pasado, cuando el Instituto San Basilio incorporó la modalidad especial sumando a Pequeño Hogar, una escuela de educación especial con nivel inicial, primaria y talleres de formación laboral para personas con discapacidad intelectual.
En esa oportunidad, buscaron visibilizar las diferencias, pero también acercar a las dos comunidades educativas. Antes de que las medias distintas aparezcan en los pasillos, hay un trabajo previo en las aulas para explicar el sentido de la fecha y de la consigna a los estudiantes.
En ese sentido, la directora de Pequeño Hogar expresó: “Siempre vamos más allá de lo simbólico, para entender qué significa lo que están haciendo. La propuesta se adaptó para que la comprendan realmente y no sea solo una actividad más”.
Eso se notó en la respuesta, que sorprendió a todos: “La adhesión fue masiva. Para los más chiquitos fue una experiencia muy novedosa, venían súper entusiasmados a ver la media del otro, de sus compañeros, incluso de sus maestras”, contó Galván.
Este año las expectativas son las de repetir ese escenario, pero vale mencionar que la inclusión educativa es un tema que atraviesa todo el calendario y las actividades escolares. No solo porque se visibilizan ciertas fechas, como esta o el Día de la Educación Especial, sino también porque hay actividades recreativas y de aprendizaje compartidas por las dos modalidades a lo largo de todo el año.
El tema atraviesa también el rol docente. “Nos desafía en lo pedagógico y en lo personal, buscar más recursos y a veces frustrarnos porque el sistema nos pone muchas trabas, pero a su vez darnos cuenta de que estamos dando lo mejor y abriendo caminos, porque hoy en día se habla mucho de la inclusión, tanto en el ámbito educativo como en el laboral, pero falta crear conciencia y generar espacios de inclusión real y verdadera”, analizó Galván.
Por eso, el mensaje que deja la jornada de hoy y el trabajo que realizan día a día, es que “todo es posible, trabajamos con personas que tienen un desarrollo único. Eso nos desafía a creer primero, siempre, en las posibilidades, tanto de los niños como las nuestras”, aseguró la directora.
Matrícula compartida
El trabajo para la inclusión educativa sigue todo el año en Pequeño Hogar. Donde se muestra con más fuerza quizás en la matrícula compartida, que le permite a algunos estudiantes cursar materias en las dos modalidades, común y especial.
Las áreas que suelen acompañar en la escuela especial son lengua y matemática, porque allí se trabaja de manera personalizada y con metodologías específicas para que aprendan habilidades lectoras y de cálculo. Música, educación física o ciencia las pueden compartir en la escuela común con compañeros de la misma edad.
Con este enfoque, buscan equilibrar lo pedagógico con lo social, sin forzar procesos ni tiempos, porque cada situación es particular. “A veces nosotros queremos que los niños participen de todas las actividades, pero no siempre es el momento. Tenemos que ir construyendo de a poco, porque lo que nosotros buscamos es que ese espacio sea significativo, de aprendizaje o de disfrute para estos niños”, explicó Galván sobre estas experiencias.






