El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina, Pablo Quirno, confirmó este martes “el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS)” y lo hace tras cumplirse un año de haber realizado la “notificación formal”, luego de que el Gobierno criticara, especialmente, la acción del organismo durante la pandemia del Covid-19.
Según el canciller Quirno, “nuestro país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias”, culminó Quirno.
Asimismo, añadió: “La Argentina comunicó esta decisión mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, en su carácter de depositario de la Constitución de la OMS, el 17 de marzo de 2025. De conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el retiro se produce un año después de realizada esa notificación”.
La decisión de Milei y las críticas
En febrero de 2025, el Gobierno informó que el presidente Milei había tomado la decisión de retirar al país de la OMS, entidad que fue creada en 1948 para coordinar la respuesta ante emergencias sanitarias globales. Días antes, Donald Trump había tomado una decisión similar.
En ese momento, la gestión libertaria criticó: “Las cuarentenas (recomendadas por la pandemia del Covid) provocaron una de las mayores catástrofes económicas de la historia mundial y, acorde al Estatuto de Roma de 1998, el modelo de cuarentena podría catalogarse como un delito de lesa humanidad. En nuestro país, la OMS respaldó a un gobierno (de Alberto Fernández) que dejó a los niños fuera de la escuela, a cientos de miles de trabajadores sin ingresos, llevó a comercios y pymes a la quiebra y, aun así, nos costó 130.000 vidas”.
“Hoy, la evidencia indica que las recetas de la OMS no funcionan porque son el resultado de la influencia política, no basadas en la ciencia. Además, confirmó su inflexibilidad para cambiar su enfoque y, lejos de admitir errores, elige continuar asumiendo competencias que no le corresponden y limitando la soberanía de los países”, prosiguió en su reclamo el Gobierno.
Del otro lado de la mesa, Adolfo Rubinstein, exministro de Salud de la Nación, señaló, tras conocer la decisión de Milei: “Salir de la OMS para un país implica estar fuera de las políticas sanitarias globales, marcos regulatorios y el Reglamento Sanitario Internacional, la preparación coordinada para pandemias, las innovaciones; también, ser parte de la agenda sanitaria mundial con alguna influencia mínima”, apuntó.
Fuente: Noticias Argentinas y La Nación.





