Conocer el país y difundir las bondades de cada rincón desde su manera de ver, es el objetivo que impulsó a Cristian Leiva (33), técnico en turismo, de Villaguay, Entre Ríos, a despojarse de todo, tomar su bicicleta y, sin experiencia alguna, salir a rodar.
Se despidió de su ciudad hace más de tres años y recientemente llegó a Posadas, desde donde planea introducirse al interior de Misiones que, estima, le llevará un año recorrerla.
Al mismo tiempo, trata de buscar empleos que le permitan sustentar esta aventura que ya lleva siete mil kilómetros transitados por varias provincias y que tiene como destino final la ciudad de Ushuaia.
Con esta travesía Leiva también busca tener una experiencia dentro de su profesión, de manera casera, pero también se abre a experiencias laborales, que es lo que busca en ciudades grandes como ésta, con el fin de financiar el viaje y poder permanecer más días, “aunque a veces lo hago por alojamiento y comida y, otras, por dinero. Cualquiera de las dos me sirve”.
Entre sus experiencias laborales se ocupó del cuidado de niños, de casas, de animales, pintó casas y alojamientos, y tuvo pequeñas experiencias en lo que respecta al servicio turístico.
Apunta a viajar, conocer, difundir y crecer como profesional, “además de ayudar a la gente a querer conocer otros lugares más allá de los típicos turísticos, que también conozco. Pero en ocasiones me introduzco en pueblitos que son desconocidos y tienen cierta carga histórica o cultural muy rica”.

Changas para solventar
Como Vagabundeando 73, en Instagram y, Vagabundeando, Facebook, Leiva va haciendo el relato como una “bitácora viajera. En el relato de mi experiencia personal, escribo o comento algunas características, servicios o atractivo turístico de la ciudad, como jugando con la profesión, fusionando el relato con la información turística”, comentó.
Salió de Villaguay hacia su gran sueño que era Córdoba, provincia a la que le dedicó más de un año. Después fue a San Luis, también al Sudeste de Santiago del Estero, al Noroeste y la franja central de Santa Fe, el Sudeste de Chaco y desde allí entró a Corrientes, donde permaneció por más de cinco meses.
“Cuando la provincia tiene mucho para conocer, le dedico tiempo. Mi sueño es conocer las áreas naturales, me encantan. Pero a las experiencias también las hacen las familias, las personas que me alojan, que me van conociendo en el viaje, en las redes y me invitan”, dijo quien también, indirectamente, busca “darle un empujoncito a quien está soñando con hacer algo parecido”.

Hasta el fin del mundo
La idea de Leiva es recorrer Misiones, comenzando por Apóstoles, desde la costa del río Uruguay hasta la costa del Paraná. Una vez finalizado el periplo, volver a Posadas y cruzar a la República del Paraguay para conectar con la provincia de Formosa.
“Ahí tendría que decidir, porque mi sueño es conocer el Bañado La Estrella. Una vez que conozca ese lugar, tengo que decidir si voy a Salta o al Impenetrable chaqueño. Si elijo Salta, hago Jujuy y desde La Quiaca, tomar la Ruta 40 para llegar a Ushuaia, que es mi sueño en Argentina. Buscaré trabajar en mi profesión para ganar experiencia y ahorrar para comenzar con un nuevo proyecto que sería América en bici, en lo posible, si me permite el cuerpo”. A Ushuaia calcula que podría llegar en cinco años.
“Pueden pasar miles de cosas en el medio, pero antes de los 40 quisiera llegar. Pero nunca se sabe, hay momentos que te agarra la lluvia, que tenés que trabajar muchos días para hacerte algo de plata, estás enfermo o se te rompe la bici, hay muchas cuestiones”, expresó el cicloviajero. Al llegar a este destino “me gustaría volcar todas experiencias en un libro y que de las páginas formara parte la gente que me acompañó y me ayudó en el viaje”.
Admitió que “me gusta viajar solo porque conjugo un poco las dos cosas. El hecho de viajar y contemplar a mi manera. Cuando estoy con gente equilibro un poco la ausencia de personas en mi vida. Genero un montón de amistades, que me escriben, que me regalaron dinero, aunque me incomoda. Aunque una vez una señora me dijo: tenés que saber recibir la bendición. Pero me gusta dar algo a cambio, más allá de ayudar a conocer el país, con todo el sacrificio que conlleva andar en bici, a la que hace mucho no hago un service”.





