Lo que debía ser la fiesta del fútbol de Minas Gerais terminó en un bochorno que ya recorre el mundo. El Cruzeiro se consagró campeón tras vencer 1-0 al Atlético Mineiro, pero el resultado pasó a un tercer plano. Tras el pitazo final, una batalla campal sin precedentes dejó un saldo de 23 tarjetas rojas, convirtiéndose en el partido con más expulsados en toda la historia del fútbol brasileño.
Según el informe del árbitro Matheus Candançan -quien tuvo que pedir protección policial para salir del campo-, la chispa se encendió entre el arquero Everson (Atlético) y el volante Christian (Cruzeiro). El guardameta derribó a su rival y le asestó un rodillazo en el rostro, mientras que el mediocampista respondió con un impacto de espinilla en la cabeza del portero.
🚨 UNREAL SCENES! 🤯
A real WAR broke out between the players of Cruzeiro and Atletico Mineiro today. 🇧🇷
— Polymarket FC (@PolymarketFC) March 9, 2026
A partir de ahí, la situación se desmadró. La trifulca sumó protagonistas por segundo: el argentino Lucas Romero conectó un golpe de puño a Everson, lo que provocó que el histórico Hulk lo atacara por la espalda. La respuesta no tardó en llegar con una “patada voladora” de otro compatriota, Lucas Villalba. Ni siquiera la intervención de Eduardo Domínguez, técnico del Cruzeiro que intentó mediar, pudo frenar la furia.
BATALLA CAMPAL EN LA FINAL DEL CAMPEONATO MINEIRO: algunas imágenes de la pelea entre los jugadores de Cruzeiro y Atlético Mineiro.
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— TyC Sports (@TyCSports) March 9, 2026
El acta oficial, formalizada horas después del escándalo, dejó asentadas 12 expulsiones para el Cruzeiro y 11 para el Atlético Mineiro. Con este número, el clásico superó las 22 rojas del partido entre Portuguesa y Botafogo de 1954, marcando un nuevo hito negro en las planillas de la Confederación Brasileña.
Pese a la gravedad de los incidentes y la violencia de las agresiones, el castigo tendrá un impacto limitado en el calendario inmediato. Según el Código Brasileño de Justicia Deportiva, al tratarse de un torneo estadual, las sanciones solo se cumplen en competencias organizadas por la Federación de Fútbol de Minas Gerais.
Esto significa que todos los involucrados -incluidos los argentinos- podrán jugar sin problemas el Brasileirao y la Copa do Brasil, debiendo purgar sus fechas de suspensión recién en el próximo torneo Estadual de 2027. Una paradoja reglamentaria que deja un sabor amargo tras uno de los episodios más violentos de los últimos tiempos.
Fuente: Agencia de Noticias NA





