Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, Misiones registró una caída de 18.942 ocupados en la rama “Administración pública, defensa y seguridad social”, lo que representa una baja del 27,8%. En términos simples: hay alrededor de 18 mil empleados públicos menos que hace dos años.
El dato surge del procesamiento de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) Total Urbano del INDEC, que desagrega la información por provincia
Se trata de personas ocupadas en el sector público -no necesariamente empleados registrados bajo una modalidad específica- sino población efectivamente trabajando en esa rama de actividad.
En el tercer trimestre de 2023, la administración pública ocupaba a 68.022 personas en el total urbano de Misiones. Para el tercer trimestre de 2025, la cifra descendió a 49.080. La diferencia es contundente y, además, cuenta con calidad estadística robusta según los coeficientes de variación analizados.
El informe revela además que la caída se concentra casi en su totalidad en el aglomerado Posadas (-18.053 ocupados), mientras que en el resto de la provincia el retroceso es marginal (-889). Esto resulta consistente con el ajuste aplicado sobre organismos nacionales con asiento en la capital provincial, en el marco del programa de reducción del empleo público impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
La administración pública es, históricamente, uno de los principales empleadores de la provincia. En 2023 representaba cerca del 14,6% del total de ocupados urbanos; en 2025 pasó a explicar el 10,8%. La construcción, en cambio, escaló posiciones y desplazó al sector público como segundo empleador provincial.
Más allá del dato puntual, el informe muestra un fenómeno estructural más profundo. Mientras el empleo total en Misiones cayó en términos netos en 8.085 puestos (-1,7%), los asalariados perdieron 46.301 posiciones (-13,7%), en tanto que los trabajadores por cuenta propia crecieron en 33.397 (+30,3%). Se destruyeron empleos dependientes y creció el cuentapropismo.
En ese marco, la reducción en la administración pública aparece como el ajuste más significativo y estadísticamente confirmado del período. Junto con “Actividades administrativas”, es una de las únicas ramas cuya variación interanual resulta significativa al 95% de confianza.
La lectura política es inevitable. El llamado “modelo de motosierra” tuvo un correlato concreto en la provincia. La reducción del Estado nacional no fue un concepto abstracto: implicó miles de ocupaciones menos en la administración pública. En una provincia donde el empleo estatal cumple un rol estructural en la organización económica y social, el impacto no es menor.
Paradójicamente, buena parte del electorado misionero acompañó en 2023 la propuesta de ajuste del gasto público a nivel nacional. Dos años después, los datos muestran que ese proceso tuvo consecuencias directas sobre el mercado laboral. En muchos casos, trabajadores que respaldaron el cambio terminaron afectados por las decisiones sobre el empleo público.
Al mismo tiempo, la expansión del trabajo independiente en construcción, transporte y gastronomía -en parte vinculada al auge de las plataformas digitales- sugiere que una fracción de quienes perdieron empleos asalariados buscó alternativas en actividades por cuenta propia, muchas veces más precarias e inestables.
El escenario laboral misionero, así, no muestra un colapso generalizado, pero sí una mutación profunda: menos empleo estatal y asalariado, más trabajo independiente y mayor volatilidad sectorial. El dato de los 18 mil ocupados menos en la administración pública sintetiza, en números concretos, el impacto local de una transformación económica que se decidió en las urnas y se ejecutó con la motosierra.






