Hay hombres que se vuelven inseparables de las siglas que representan. En Misiones, durante más de veinte años, decir Unión Judicial era decir Arcadio “Caio” Lewin. Su fallecimiento, confirmado este sábado por la propia organización gremial, marca el cierre de un capítulo central en la historia de los trabajadores de los tribunales provinciales.
Lewin no fue un dirigente circunstancial. Su figura se construyó en el terreno de las negociaciones salariales y en las movilizaciones frente a los tribunales, donde encabezó reclamos históricos del sector, entre ellos la restitución del recorte salarial del 13% y las discusiones por la autarquía del Poder Judicial.
Durante su trayectoria ocupó distintos cargos dentro de la Unión Judicial de Misiones (UJM), organización que nuclea a los trabajadores judiciales de la provincia. Desde ese lugar participó en numerosas negociaciones paritarias y debates sobre las condiciones laborales del sector, consolidándose como uno de los dirigentes más influyentes del gremialismo judicial misionero.
La influencia de Lewin trascendió el ámbito provincial. A lo largo de su carrera también tuvo participación en espacios sindicales de alcance nacional, ocupando cargos dentro de la Federación Judicial Argentina (FJA) y formando parte de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).
Desde esos espacios sostenía una idea que repetía con frecuencia: que el trabajador judicial debía reconocerse como parte de la clase trabajadora, y no como un sector aislado dentro del Estado.
Quienes compartieron con él las negociaciones gremiales lo recuerdan como un dirigente de oratoria firme y estilo frontal, acostumbrado a moverse tanto en la discusión institucional como en el contacto directo con las bases.
Una conducción larga y con conflictos
Como ocurre con la mayoría de los dirigentes de larga trayectoria, su permanencia en la conducción gremial también estuvo atravesada por tensiones internas, disputas políticas y cuestionamientos dentro del propio sindicato.
Sin embargo, incluso entre sus críticos se reconocía su capacidad para sostener la estructura sindical y mantenerse como una figura central del gremio durante décadas, en un escenario sindical y político cambiante.
Lewin provenía de una familia que se radicó en Misiones a mediados del siglo pasado. Su padre, Iosif Lewin, inmigrante europeo, llegó a Posadas en 1958 junto a su familia, iniciando una nueva etapa de vida en la provincia.
Con su fallecimiento, el sindicalismo judicial misionero pierde a uno de sus dirigentes más conocidos y de mayor trayectoria. Para muchos trabajadores del Poder Judicial, Lewin representó una etapa en la que el gremio consolidó su presencia en la defensa de los derechos laborales del sector.
“Su ejemplo y su militancia permanecerán en la memoria del movimiento judicial misionero”, señalaron desde la organización gremial al despedirlo.
Con su partida, el sindicalismo regional pierde a uno de los referentes de una generación que marcó la historia reciente del movimiento gremial en Misiones.





