En un contexto deportivo donde la infraestructura futbolística posadeña atraviesa una marcada escasez de espacios disponibles para la competencia oficial, el Club Atlético Huracán protagoniza una de las noticias más esperadas por su comunidad: la reapertura de su emblemático estadio de la avenida Almirante Brown.
Tras más de dos años de arduas obras y gestiones, el Globo vuelve a su casa en el barrio Rocamora, una pieza clave que no solo alivia la economía institucional al evitar los costos de alquiler, sino que también le devuelve al equipo su verdadera fortaleza para enfrentar los desafíos de la temporada 2026.
Cristian Ríos, presidente de la entidad, subrayó la importancia de este regreso a las canchas del barrio Rocamora, calificándolo como un paso vital para la identidad del equipo.
Según le expresó el dirigente a PRIMERA EDICIÓN, el estado actual del campo de juego es producto de un trabajo contrarreloj, con tareas de mantenimiento intensivo, abono y nivelación, incluyendo la inminente demarcación de medidas reglamentarias para la colocación de arcos. Para Ríos, la localía será el factor diferencial: “Estamos para jugar de local. Estamos trabajando contrarreloj para llegar de la mejor manera. La necesidad y el bolsillo no nos daban margen para alquilar, pero más allá de eso, nuestra cancha y nuestra gente nos van a potenciar. Queremos ser fuertes de local”.
Esta vuelta al predio propio llega en un momento de gran expectativa para el club, tras haber alcanzado el subcampeonato el año pasado frente a Guaraní. Con la Súper Liga asomando en el horizonte -con fecha tentativa de inicio para el fin de semana del 22 de marzo-, la dirigencia y el cuerpo técnico ratificaron su rumbo. Claudio Benítez continuará al frente del primer equipo, sumando ahora a Héctor “Cana” Martínez como asistente técnico, con el objetivo claro de mantener a la institución como uno de los protagonistas del certamen.
En cuanto al armado del plantel, la estrategia es mantener la base de jóvenes que rindieron satisfactoriamente la temporada pasada y potenciarla con incorporaciones específicas. La idea del cuerpo técnico es sumar al menos un refuerzo por línea, manteniendo el criterio de diálogo directo con los clubes dueños de los pases de aquellos jugadores que actualmente están a prueba.
“Tenemos un semillero muy bueno que ya está maduro para dar sus primeros pasos firmes en Primera. Nuestra idea es pelear bien arriba, como siempre nos preparamos, aunque sabemos que el rendimiento y los resultados marcarán el camino. Queremos dar pelea”, concluyó Ríos, reafirmando el compromiso de un Huracán que, con casa propia y renovación de energías, se prepara para dar pelea, como siempre, como lo lleva en su ADN.





