Con la mirada al vacío y sin expresión alguna, Leonardo Michael Da Silva (28) escuchó su condena: 14 años de prisión por el intento de femicidio de su expareja de 24 años.
Cuando le ordenaron pararse para que le coloquen las esposas y llevarlo a la Unidad Penal II de Oberá, su remera con la fotografía de sus dos hijos pequeños se hizo aún más visible para los presentes. Tal vez, el joven creyó que el Tribunal iba a contemplar el detalle, pero de nada sirvió y, como dijo el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi, “ni siquiera le importó la salud psíquica de sus propios hijos cuando atacó a su madre frente a ellos”.
Toda esta descripción fue la escena final de un juicio oral y público donde, luego de escuchar a cuatro de los seis testigos que acudieron al recinto (los padres del acusado se abstuvieron), los jueces deliberaron apenas media hora para decidir sobre el futuro procesal del acusado, en este caso la cárcel y por un largo tiempo.
En sus alegatos, el citado fiscal solicitó 16 años de prisión para el encartado, por lo que casi estuvo en sintonía con la determinación del Tribunal, conformado por Horacio Paniagua, Jorge Erasmo Villalba y Julio Carvallo.
Por su parte, el defensor particular Alexander Pona, pidió la absolución del imputado por el “beneficio de la duda” ya que a su criterio, “no hubo grado de certezas de que fue el autor del hecho y hubo incongruencias en los testimonios”.
El conmocionante caso fue cometido en una lluviosa jornada, el sábado 28 de octubre de 2023, en el barrio Oberá III. Según se ventiló ayer, a las 7.30 Da Silva irrumpió en el departamento de alquiler donde residía su expareja junto a sus dos hijos y una prima de él, y la atacó con un Tramontina que estaba en la mesada. Le asestó tres puntazos, uno en el cuello y muy cerca de la garganta, otro en el mentón y el último en la cabeza.
En esas circunstancias intervino la otra mujer para salvar a la víctima, recibiendo en medio del forcejeo una cuchillada en la espalda que por fortuna resultó ser leve. No obstante, la valiente joven logró desarmar al hombre.
El imputado se dio a la fuga en su motocicleta y fue detenido ese mismo día en la vivienda donde residía junto a sus padres y seis hermanos, en Florentino Ameghino. Al inicio del debate, el acusado se abstuvo de declarar.
“Con la cocaína se ponía loco”
Uno de los testimonios más fuertes sin dudas fue el de la propia víctima, quien pese a reencontrase cara a cara con la persona que la atacó hace casi tres años con intenciones de matarla, no dudó en manifestar frente al Tribunal que Da Silva fue el autor del hecho.
La joven agregó que convivió tres años y medio con Da Silva, desde 2019 hasta 2023. Sin embargo, la relación se fue deteriorando a los tres años, luego peleaban casi todos los fines de semana “por los problemas de consumo de cocaína que él tenía, que lo dejaban loco, era otra persona y desconfiaba de mí y quería sacarme la vida. Por eso decidí separarme y él nunca aceptó la separación”, precisó.
“No fue la primera vez que me atacó, en julio de 2023, entró donde yo vivía cuando estaba sola y me apretó el cuello. Justo vino su hermano con mi hijo pequeño y me salvé. Lo denuncié y cayó preso dos semanas en la comisaría de Ameghino, localidad donde vivíamos. Cuando salió de la cárcel el 1 de septiembre de 2023, decidí mudarme con mis hijos y vivir con mi amiga en Oberá, justamente porque estaba vigente una prohibición de acercamiento, una perimetral”, relató.
Acerca de lo que le manifestó su expareja cuando la volvió a atacar el 28 de octubre de 2023, la mujer recordó: “Me decía que si yo no iba a estar con él no iba a estar con nadie, que me iba a matar y después se iba a matar él en el Salto Paca (Panambí). Todo fue rápido, me quería dar en el pecho pero me dio una puntada en la garganta, traté de agacharme y me dio en la cabeza, porque me defendí. Yo estaba consciente, cuando le sacamos el cuchillo, que tomó de mi mesada, y luego huyó”, rememoró.
Por otra parte, se incorporó por lectura el testimonio de la joven que salvó prácticamente la vida a la víctima, quien reconoció a su primo (Da Silva) pese a la oscuridad que había a esa hora en el departamento (estaban todos descansando).
“Si salgo lo haría de nuevo”
Otro testimonio que complicó al acusado fue del sargento de la Policía de Misiones, Ariel Olivera (42), quien aseguró que al momento de detenerlo (en la casa de sus padres) el imputado le confesó el hecho al decir “que sí, que lo hizo y que si salía en libertad lo haría de nuevo pero con intenciones más de quitarle la vida”, señaló el efectivo.
Además, en la patrulla y cuando se dirigían desde Ameghino a Oberá (un tramo de unos 25 kilómetros), según afirmó otro policía, “dijo que tenía una obsesión con su expareja. Eso me pareció llamativo”.
El imputado fue hallado autor penalmente responsable de los delitos de “femicidio doblemente calificado por ser cometido contra una persona con quien mantenía una relación de pareja y por mediar violencia de género en grado de tentativa y desobediencia a una orden judicial en concurso real”. La lectura de los fundamentos se fijó para el próximo 19 de marzo.





