El movimiento turístico en San Pedro atraviesa uno de los momentos más flojos de los últimos años. La temporada de verano estuvo muy por debajo de las expectativas y que la actividad registró un fuerte descenso en comparación con años anteriores, lo que impactó directamente en la economía local.
“Enero estuvo muy, muy bajo y febrero repuntó un poquito los primeros días, pero después otra vez se desplumó. En números te podría decir que febrero terminó casi al mismo nivel que enero”, explicó en diálogo con FM de las Misiones, Raúl Añais, secretario de Turismo de la Cámara de Comercio de esa localidad.
Según detalló, los registros preliminares muestran una caída aproximada del 50% en el movimiento turístico respecto al mismo período del año pasado, aunque todavía restan consolidar algunos datos.
“Si hacemos la comparación con otros años, descendió cerca de un 50%. Capaz incluso un poco más, porque todavía no tenemos todos los números finales”, señaló.
Menos cruces en la frontera
Uno de los indicadores que reflejan esta retracción es el tránsito en el cruce fronterizo Paso Rosales. De acuerdo con los registros del sector, el flujo de personas también disminuyó notablemente durante el verano.
“En enero tuvimos entre un 34 y 35% menos de cruces en la frontera, y en febrero la caída llegó al 40%”, explicó Añais.
Pese a esta merma, el dirigente aclaró que durante febrero cruzaron entre 25.000 y 26.000 turistas por el paso, pero ese movimiento no se trasladó al consumo en los comercios locales.
“Eso no impactó prácticamente en el movimiento económico. Hubo algunos días que repuntó y nos dio bastante esperanza, pero después se volvió a planchar”, sostuvo, al tiempo que expresó que la caída responde a una combinación de factores vinculados principalmente al contexto económico. De hecho, Añais dijo a la FM 89.3 que incluso quienes decidieron viajar lo hicieron con un presupuesto mucho más acotado que en años anteriores
“Notamos que llegaron turistas de otras provincias, como siempre, pero con el gasto mucho más justo. Muchos comentaban que ya estaban usando la tarjeta para poder sostener el viaje”, relató.
Ese comportamiento también explica por qué, pese a la presencia de visitantes, el movimiento económico fue escaso en comparación con temporadas anteriores.
En otro tramo de la entrevista, el dirigente señaló que la economía del norte misionero atraviesa dificultades que también afectan al turismo.
“Nuestro mercado local está muy deprimido por los problemas que siguen teniendo sectores claves como la yerba mate, el tabaco, la forestoindustria y la industria”, explicó.
A esto se suma que la localidad aún carece de infraestructura turística de gran escala que permita atraer otro perfil de visitantes. “No tenemos infraestructuras grandes como para atraer otro tipo de turismo. Nuestro principal producto sigue siendo la selva y el turismo de naturaleza”, remarcó.
El movimiento de brasileños no se traduce en ventas
En los últimos meses también se registró la presencia de vehículos brasileños en la zona, lo que generó expectativas en el comercio local. Sin embargo, ese movimiento tampoco logró traducirse en ventas significativas.
“Se ven muchos vehículos brasileños, sobre todo camionetas, circulando por la ciudad o en las estaciones de servicio, pero todavía no logramos convertir eso en consumo en los comercios locales”, explicó Añais.
Según estiman en el sector, muchos de esos visitantes utilizan el paso fronterizo como tránsito hacia otros destinos del país, especialmente ciudades más grandes.
Redefinir la estrategia turística
Frente a este panorama, desde la Cámara de Comercio comenzaron a analizar nuevas estrategias para potenciar el turismo local y extender la estadía de los visitantes.
“Tenemos que empezar a redefinir y rediseñar estrategias para trabajar de otra manera. Pensamos en campañas en redes sociales, mayor presencia en medios digitales y promoción en plataformas como Google Maps”, detalló.
El objetivo es dar mayor visibilidad a los atractivos naturales de la zona y ofrecer más servicios turísticos. “La idea es ofrecer más actividades y propuestas para que la gente pueda quedarse varios días en San Pedro y no solamente pasar”, agregó.
Sin embargo, reconoció que avanzar en esas iniciativas requiere de un esfuerzo conjunto y recursos económicos. “Diseñamos algunas estrategias, pero nos quedamos sin nafta a última hora. Para hacer todo esto se necesita presupuesto y que todos los actores locales participen”, señaló.
Expectativas moderadas para los próximos meses
Las proyecciones para marzo tampoco son alentadoras. En el sector estiman que el movimiento turístico seguirá por debajo de los niveles del año pasado. “Creemos que marzo también va a estar alrededor de un 50% menos que el mismo mes del año pasado”, anticipó.
A pesar de este escenario, el sector deposita expectativas en el próximo feriado largo de Semana Santa, una de las fechas más importantes para el turismo interno.
Para esa fecha, la promoción estará centrada en los atractivos naturales de la región, especialmente en áreas protegidas cercanas a la ciudad.
Entre los destinos destacados figuran el Parque Provincial Piñalito, el Parque Provincial Araucaria y el Parque Provincial Cruce Caballero, donde se proyectan actividades de cicloturismo, senderismo y visitas a saltos y senderos selváticos.
“Estamos trabajando para promocionar actividades de naturaleza como cicloturismo, senderismo y recorridos por los saltos. También analizamos armar circuitos turísticos por algunos atractivos privados de la zona”, explicó Añais.
Aun así, el dirigente reconoció que la recuperación del turismo dependerá en gran medida de la mejora del contexto económico.
“Cuando el problema es que no hay dinero circulando, uno puede inventar muchas cosas, pero cuesta concretar ventas. Esa es hoy la realidad que enfrentamos”, concluyó.








