Los relatos de profesionales de la salud ratificaron ayer informes que obran en el expediente y reiteraron ante los integrantes del Tribunal Penal 1 de esta capital que la menor de 5 años a quien analizaron en 2013 fue víctima de abuso sexual y que su relato de lo que sufrió no fue inoculado, no mintió y apuntó contra su progenitor como autor.
La segunda jornada de juicio oral (en el tribunal de la calle La Rioja 1561 de esta capital) que tiene como acusado a un hombre de 35 años por delitos contra la integridad sexual de su hija, se inició con el relato de los denunciantes en la causa: la madre de la víctima y sus abuelos.
Los tres relataron en coincidencia a sus testimonios en el expediente que se inició en mayo de 2013 ante el Juzgado de Instrucción 2, que notaron las lesiones en la niña y que correspondían a hechos provocados por su padre y que se sucedieron en la casa de los abuelos paternos.
La audiencia continuó con tres testigos más, dos médicas y una licenciada en psicología, quienes detallaron con precisión los resultados de los análisis ginecológicos a la niña y su relato en Cámara Gesell.
Respecto a este último punto, el testimonio de la menor, fue la psicóloga Andrea Báez -quien participó en las entrevistas en Gesell- quien ratificó que el relato de la víctima no fue inoculado y no mintió. Y para sostener su informe ante los jueces integrantes del TP-1, Gustavo Arnaldo Bernie, Miguel Mattos y Juan Carlos Sosa, se proyectó el registro en Cámara Gesell.
Declaró además Alicia Viviana Díaz, médica especialista infanto-juvenil del Hospital Ramón Madariaga, quien realizó el protocolo de abuso en este caso y constató en el documento las lesiones anales y vaginales de la niña. Detalles técnicos que PRIMERA EDICIÓN se reserva ampliar, aunque en uno de los casilleros se remarca que del relato de la menor esta asegura respecto a las lesiones: “Me lo hizo mi papá, en la casa de mi abuela, la casa de mi papá”.
La especialista en tocoginecología del Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia, María Cristina Elías, completó la lista de testigos de ayer y detalló las lesiones compatibles con abuso sexual que hallaron en la víctima, incluso explicó todas las imágenes que obran en el expediente de manera directa y puntillosa a los jueces.
Durante la audiencia de ayer se registró otro hecho particular en torno a la conformación de la defensa. Notificó su renuncia la abogada María Laura Alvarenga a continuar como representante legal del acusado. Lo curioso fue que la letrada que cumplía su sustitución, Florencia Romero, no sabía de la decisión y se habría anoticiado en el recinto del debate que pasaba a cumplir la función de defensora titular del encartado.
Resta saber si Eduardo Alberto Paredes (64) continuará también ausente del debate como abogado defensor y seguirá en su reemplazo Mauricio Vergara, quien lo sustituyó el lunes y ayer.
El debate oral, que continuará hoy y hasta el 3 de marzo, se realiza tras la anulación del Superior Tribunal de Justicia a la absolución que dictó el TP-1 en octubre de 2022. Fueron entonces los jueces Viviana Gladis Cukla, Ángel Dejesús Cardozo y Juan Manuel Monte (subrogante), quienes absolvieron al encartado contemplando el principio “in dubio pro reo”, beneficio de la duda.
La causa es por el delito de “abuso sexual sin acceso carnal, agravado por configurar un sometimiento gravemente ultrajante y calificado por el vínculo, varios hechos en concurso real”, con penas previstas en el artículo 119, segundo y cuarto párrafo, inciso B del Código Penal Argentino.





