El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso positivo de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves de corral -reproductores padres pesados- en la provincia de Buenos Aires, tras analizar muestras de un establecimiento ubicado en la localidad de Ranchos.
La detección se produjo luego de que el organismo fuera notificado por la presencia de signos clínicos compatibles con la enfermedad y una elevada mortandad de aves. Veterinarios oficiales recolectaron muestras que fueron remitidas al Laboratorio Oficial del SENASA en Martínez, donde se confirmó el diagnóstico.
Ante el resultado positivo, el organismo activó de inmediato su plan de contingencia, que incluyó la interdicción del establecimiento afectado y la delimitación de una Zona de Control Sanitario.
El protocolo establece una zona de perifoco de 3 kilómetros alrededor del brote, donde se intensifican las medidas de bioseguridad y se restringen los movimientos, y un área de vigilancia de 7 kilómetros adicionales, en la que se desarrollan tareas de monitoreo y rastrillaje epidemiológico.
Como parte de las acciones sanitarias previstas, agentes del SENASA supervisarán el despoblamiento del establecimiento, la disposición final de las aves afectadas y la posterior limpieza y desinfección del predio.
El organismo notificará oficialmente la novedad a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). En consecuencia, se suspenderán de manera temporal las exportaciones de productos aviares hacia los países que mantienen acuerdos sanitarios bajo la condición de país libre de la enfermedad.
No obstante, Argentina podrá continuar comercializando con aquellos Estados que reconocen la estrategia de zonificación y compartimentos libres de IAAP, mecanismo que permite aislar sanitariamente el foco sin afectar la totalidad del territorio.
Si no se registran nuevos brotes en establecimientos comerciales y transcurren al menos 28 días desde las tareas de sacrificio, limpieza y desinfección, el país podrá autodeclararse nuevamente libre ante la OMSA y recuperar su estatus sanitario para reactivar plenamente las exportaciones.
Desde el organismo remarcaron que la producción destinada al mercado interno continuará con normalidad, ya que la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de aves ni de huevos.
Medidas preventivas
Para reducir el riesgo de propagación del virus, los establecimientos avícolas deben reforzar sus protocolos de manejo, higiene y bioseguridad conforme a la Resolución 1699/2019. Entre las recomendaciones se incluyen:
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Controlar la integridad de las mallas antipájaros.
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Verificar el lavado y desinfección de vehículos e insumos.
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Intensificar la limpieza en zonas con acumulación de materia fecal de aves silvestres.
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Reducir o eliminar agua estancada que pueda atraer fauna silvestre.
En el caso de aves de traspatio, se aconseja mantenerlas en espacios protegidos, usar ropa exclusiva de trabajo, desinfectar periódicamente las instalaciones y restringir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y alimento.
Ante mortandades o la presencia de síntomas nerviosos, digestivos o respiratorios, el SENASA solicitó notificar de inmediato a través de sus oficinas, por Whatsapp al 11 5700 5704, por correo electrónico a [email protected] o mediante el formulario “Avisá al Senasa” disponible en su sitio web oficial.
El foco detectado vuelve a poner en alerta al sistema sanitario, aunque el protocolo vigente busca contener rápidamente el brote y minimizar su impacto en la producción y el comercio exterior.




