Con la llegada de la Cuaresma, que comenzó el miércoles 18 de febrero, y la proximidad de la Semana Santa, que se celebrará desde el 29 de marzo, los comerciantes del rubro pescadería ajustan costos y precios con la expectativa de mejorar las ventas durante la temporada de mayor demanda del año.
“Generalmente para Semana Santa yo no aplico aumentos; sin embargo, el constante incremento del combustible encarece el flete. Esto sí podría trasladarse a algunos productos, aunque creo que serían ajustes muy moderados”, dijo a PRIMERA EDICIÓN Marcos Alastuey, propietario de una reconocida pescadería capitalina ubicada en Tomás Guido casi Bustamante de Posadas, quien aseguró que “es improbable que se registren aumentos significativos en los productos de mayor demanda para estas fechas especiales”.
En ese sentido, el comerciante estimó que el alza no superaría el 5% en los artículos que eventualmente suban de precio, “especialmente aquellos que enfrentan mayor escasez, como los pescados de río y, en nuestro caso, el dorado”, sostuvo.
Alastuey también contó que el movimiento comercial “todavía está un poco quieto”, aunque confía en que las ventas comiencen a repuntar en los próximos días, sobre todo a partir de hoy (por ayer) y que continúen incrementándose con el avance de la Cuaresma.
Luego destacó que “la venta durante el año fue bastante buena, y uno de los factores que me favorecen es que no abundan las pescaderías especializadas en Posadas. Hay negocios que venden pescado -supermercados, almacenes, verdulerías, carnicerías-, pero pescaderías con variedad de productos frescos en realidad no hay. Eso ayuda bastante”.

En Apóstoles, en tanto, algunos de los principales distribuidores de pescado de la zona dieron su parecer sobre el consumo tras el inicio de la Cuaresma. La mayoría coincidió en que el movimiento en pescadería todavía es muy calmo. “Otros años llevaban seis latas de caballa o atún; ahora llevan para el día a día”, describieron. Esperan que en las próximas semanas, con la promoción de los productos, puedan observar un mayor consumo de pescados congelados, aprovechando que resultan más económicos que la carne vacuna.
Tras una recorrida de PRIMERA EDICIÓN por algunas cadenas de supermercados y distribuidoras, Alberto, encargado del Supermercado Dos Mil y responsable de la góndola exclusiva de pescadería de uno de los productores más grandes de la región, compartió su primera impresión respecto del consumo: “Ya no es como en años anteriores; la gente lleva una lata para el día y antes llevaba seis, en cuanto a atún o caballa. En lo que respecta al pescado fresco, solo hay consultas. Esperamos un consumo mayor en los próximos días con promociones en pescado fresco, congelados y filet”.
“Hoy una lata de 400 gramos de caballa vale $4.500. El pacú se consigue desde $8.000 y despinado, $12.000. Vamos a sacar promociones por la Cuaresma. Creo que en el transcurso de las semanas la venta se va a ir sintiendo más”, agregó.



