Los trillizos Enzo, Lionel y Milagros nacieron el 7 de diciembre en Posadas y, desde ese día, su historia comenzó a escribirse entre la incertidumbre, la fe y la esperanza. Dos meses después, el recorrido de esta familia misionera volvió a ocupar un lugar central en las redes sociales, luego de que el Hospital Materno Neonatal difundiera un emotivo video que repasa el proceso de embarazo, nacimiento y recuperación de los tres bebés.
Detrás de esa historia están Valentina Benítez y Ezequiel Dobler, ambos de 26 años, una pareja joven que en mayo cumplirá ocho años juntos. Desde allí, hoy transitan una nueva etapa de sus vidas: la crianza simultánea de tres hijos pequeños, con todo lo que eso implica en términos emocionales, físicos y económicos.
El camino hacia la maternidad y la paternidad no fue sencillo. La pareja llevaba más de dos años buscando quedar embarazada y, ante las dificultades, decidió recurrir a un tratamiento de fertilidad en el sistema público de salud. Luego de una inseminación y de un resultado negativo que los golpeó anímicamente, optaron por dejar de intentar de manera activa. “Dijimos que, si tenía que ser, iba a ser”, recordó Valentina. Un mes después, la noticia que parecía imposible se volvió realidad.
Las primeras ecografías trajeron sorpresa y desconcierto. En un inicio, los médicos detectaron dos embriones, aunque uno de ellos era muy pequeño. Semanas después, una nueva ecografía confirmó lo inesperado: no solo seguían siendo dos, sino que había un tercero. “Fue un shock total. Risa, llanto, nervios, todo junto”, relataron.
El embarazo fue considerado de alto riesgo desde el inicio. Valentina atravesó episodios de ansiedad y ataques de pánico, propios de un proceso marcado por la constante advertencia médica sobre los riesgos de una gestación múltiple. Aun así, el seguimiento fue estricto y permanente, con controles, estudios y ecografías especializadas para monitorear la evolución de los tres bebés.
El parto se adelantó y ocurrió a las 30 semanas de gestación. En la madrugada, Valentina rompió bolsa y todo sucedió con rapidez: cesárea de urgencia y nacimiento casi inmediato de los tres bebés. Por su condición de prematuros, Enzo, Lionel y Milagros fueron internados en el área de Neonatología, donde comenzó otra etapa de lucha y aprendizaje para la familia.
Durante la internación, Enzo y Milagros permanecieron poco más de un mes, mientras que Lionel, el más pequeño, debió quedarse dos meses debido a una complicación respiratoria que lo obligó a volver a requerir oxígeno. “Verlos tan chiquitos, con cables y tubos, impacta mucho, pero también te llena de fuerza”, recordó Ezequiel, quien fue el primero en poder acompañarlos de cerca, ya que Valentina se encontraba recuperándose de la cesárea.
Desde el hospital destacaron el trabajo interdisciplinario del equipo de neonatología y el acompañamiento constante a los padres, que pudieron estar presentes las 24 horas. “No tenemos absolutamente nada para reprochar. Doctores, enfermeros y todo el personal fueron un espectáculo”, coincidieron ambos.
El video difundido por la institución resume ese proceso y pone en valor no solo la evolución favorable de los trillizos, sino también el rol del sistema público de salud. “Hoy su historia es un testimonio de esperanza, fortaleza y trabajo en equipo”, expresaron desde el nosocomio al compartir las imágenes que rápidamente se viralizaron.
Ya con los tres bebés en casa, la rutina familiar es intensa. Cada tres horas hay que alimentar, cambiar pañales y atender llantos que no siempre coinciden. “No existe eso de turnarnos. Somos los dos todo el tiempo”, explicó Valentina. A pesar del cansancio, destacan que los bebés son tranquilos y que poco a poco comienzan a mostrar sus personalidades.
El acompañamiento familiar es clave: abuelos, bisabuelos, tíos y hermanos forman una red de contención que les permite sobrellevar el día a día. Sin embargo, a la alegría se le suma una preocupación que hoy atraviesa a la familia: ambos se encuentran sin trabajo.“A la semana, dos semanas por ahí que ellos nacieron, el salón donde trabajábamos cerró.”
A las pocas semanas del nacimiento, el salón de eventos donde trabajaban cerró sus puertas y quedaron sin ingresos. Actualmente, Valentina y Ezequiel están en búsqueda laboral y remarcan que no solicitan dinero, sino oportunidades de empleo. “Los gastos son muchos. Solo en pañales usamos 18 por día”, explicaron. La leche, por el momento, es provista por el hospital, pero el resto de los insumos representa un costo difícil de afrontar sin ingresos fijos. El teléfono para contactarlos es el 376 4122054.
La historia de Enzo, Lionel y Milagros refleja mucho más que un nacimiento múltiple. Es el relato de una pareja joven que apostó a ser padres, que confió en el sistema público de salud y que hoy enfrenta el desafío de criar a tres hijos en un contexto económico complejo. Una historia que conmovió a Misiones y que, lejos de terminar con el alta médica, continúa escribiéndose día a día.







