Salir de la rutina, moverse y encontrarse con otros son tareas que durante la tercera edad representan un desafío más grande, pero que no dejan de ser fundamentales para vivir una vida plena y con bienestar.
Más de 100 adultos mayores deciden cada semana de febrero, más precisamente los miércoles y viernes, convertir ese desafío en una realidad. Lo hacen cada vez que llegan al complejo recreativo del Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones ubicado en Candelaria, donde se animan a combatir el calor en las clases de aquagym o durante caminatas recreativas.
Es que durante todo este mes, en ese predio tienen lugar las Jornadas Deportivas y Recreativas para Adultos Mayores, que además de combinar actividad física y baile, se convierten en un punto de reencuentro para jubilados y pensionados de la obra social.
La iniciativa apunta a combatir el sedentarismo y prevenir enfermedades a través del movimiento y la recreación. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el presidente del IPS, Lisandro Benmaor, sostuvo que “la actividad física es la mejor estrategia que existe en el mundo para prevenir enfermedades”.
“Los médicos debemos prescribir actividad física, hacer musculación, caminar, hacer lo que a la persona le guste y que lo haga con regularidad y disciplina. Acá está un ejemplo”, agregó.
Salir de casa y volver a verse
Juan José López es docente jubilado y llegó a las jornadas por primera vez, invitado por una conocida. Contó que “hace muchos años que no venía al complejo” y que fueron las complicaciones en su estado de salud, particularmente en una de sus rodillas, las que terminaron de darle el empujón para asistir.
Pero la salud no fue la única beneficiada. López contó que sumarse a las actividades fue “muy importante porque me estoy encontrando con gente que hace muchos años que no veo. Esta es una ocasión de reencontrarnos. Conversar, saludarnos y estar un rato compartiendo”. En la tercera edad ese tiempo compartido tiene otro peso. “Cuando uno va quedando adulto mayor, los hijos se van, tienen sus compromisos, con la familia no nos podemos reunir mucho porque ya tienen otros proyectos. Entonces es bueno juntarnos”, expresó.
Noemí Garcete asiste al Club de Adultos Mayores de Villa Sarita y también compartió su experiencia en las jornadas: participa hace cinco años y aseguró que siempre encuentra “cosas nuevas”, entre ellas, amistades.
“La pasamos genial siempre que venimos. Todo esto es para nuestra salud, para que nosotros, las personas de tercera edad, estemos bien”, destacó.
Garcete practica actividad física regularmente y consideró que animarse al deporte no es solo un desafío físico, también es emocional. Pero invitó a que los adultos mayores “vengan, porque es horrible estar solos o encerrados”.
“Todavía no es tiempo. Viejos no somos, yo creo que somos jóvenes para hacer muchas cosas”, completó Noemí.
Una estrategia para prevenir
Matías Paredes es profesor de educación física y responsable del Departamento de Actividades Físicas Recreativas del IPS. Cada semana coordina las actividades con los afiliados jubilados y contó que “el juego en el agua es donde más se divierten, son muy competitivos, no quieren perder”.
Durante la actividad física, el agua reduce el impacto sobre las articulaciones y permite a los adultos mayores moverse con mayor libertad, explicó el coordinador.
En cada jornada, el objetivo es generar hábitos saludables y vínculos. “Muchas veces no tienen la motivación de salir de casa y lo que se busca es que se ejerciten, que estén con sus pares y pasen un día divertido”, explicó Paredes.
El presidente del IPS, Lisandro Benmaor, detalló que la propuesta se sostiene desde hace al menos seis años y que la demanda crece cada temporada.
Las jornadas apuntan a combatir una preocupación creciente, el sedentarismo, para prevenir enfermedades asociadas.
“Los médicos debemos prescribir más zapatillas y menos pastillas. Ese es un refrán que venimos repitiendo. Estas son políticas que realmente impactan en la salud mental, física y emocional y se ve en la sonrisa de cada una de las personas que vienen”, afirmó Benmaor.
Paredes también reconoció ese entusiasmo y contó que los asistentes “vienen con mucha energía, te contagian. La verdad que tienen mucha vida y es muy lindo trabajar con ellos”.




