El Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (SOESGyPE) confirmó su adhesión al paro convocado a nivel nacional por la Confederación General del Trabajo (CGT), aunque aclaró que “adherimos a la medida de fuerza, pero será voluntaria”, precisó el secretario general, Gerónimo Sanabria, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
La voluntariedad tiene que ver con que la actividad fue declarada esencial por el DNU, entonces la participación quedará a criterio de cada trabajador.
En tanto, el dirigente fundamentó la decisión en el rechazo a la reforma laboral en debate, que “elimina derechos de cuajo que han llevado muchísimos años de lucha”. Entre los puntos que más le preocupan mencionó la posible afectación de las vacaciones “en tiempo y forma”, el banco de horas, el respeto de la jornada legal, la polifuncionalidad, el despido sin causa y la eliminación de multas por trabajadores no registrados.
“Hay una infinidad de cuestiones que van en contra de los derechos laborales y ninguna está a favor del trabajador”, remarcó, al tiempo que señaló que el gremio viene explicando a sus afiliados “lo que está en juego”.
Sin despidos, pero con bajas ventas
En contraste con otros rubros golpeados por la crisis, Sanabria aseguró que en las estaciones de servicio no hubo despidos. Sin embargo, reconoció que el volumen de ventas cayó como consecuencia de la recesión. “Hay una recesión feroz. La gente evita gastar y utiliza el vehículo solo si es extremadamente necesario, sobre todo en esparcimiento y recreación”, describió.
Paradójicamente, mientras bajó la cantidad de combustible expendido, el reacomodamiento de precios generó “una ganancia muy importante en el sector”, afirmó. De hecho, mencionó que se abren nuevas estaciones y otras se modernizan, incluso en localidades como Campo Viera, Aristóbulo del Valle y sobre las rutas 12 y 14. “Se han ido modernizando e invirtiendo dinero importante”, añadió.
Con respecto a los salarios, comentó que el promedio del sector ronda actualmente 1.200.000 pesos, pero estimó que los trabajadores perdieron entre un 20 y un 30% de poder adquisitivo real.
En este sentido, sostuvo que las paritarias están “pisadas” y muchos acuerdos no se homologan. El aumento de servicios como luz, agua y alquileres terminó absorbiendo las recomposiciones salariales y “la plata realmente no alcanza”, resumió.
Como ejemplo concreto mencionó que el complejo Guaviyú es gratuito para los afiliados y “en verano siempre estaba reservado”, sin embargo “ahora casi nadie lo reserva porque implica un gasto muy importante venir desde el interior: combustible, moverse con los chicos”, explicó.
Otro foco de preocupación es la implementación del autodespacho. Si bien desde el sector empresario aseguran que no habrá despidos ni alteración del sistema tradicional con playeros, Sanabria fue claro: “Si esto tomara fuerza, está exclusivamente para beneficio del empresario y reducción de costos. Para el empresario, el trabajador es un costo en su cadena de ganancia”.
Finalmente, en el plano gremial, además del reclamo salarial, el sindicato impulsa el pago de horas extras al 100% desde el sábado a las 13 hasta el domingo a las 0, una demanda que —según indicó— lleva años de negociación. E insistió en que la actividad sea declarada insalubre, dado que existen estudios científicos que señalan efectos negativos de la exposición a combustibles.
En el marco de un paro general, el SOESGyPE tiene una agenda propia para reclamar por sus derechos laborales.




