El director por Misiones en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Ricardo Maciel, formalizó un pedido ante el presidente del organismo, Rodrigo Correa, para que el Directorio avance en la generación de un precio referencial de la materia prima, tanto para la hoja verde como para la yerba canchada, de cara a la zafra 2026.
La nota, fechada el 12 de febrero en Posadas, plantea que, aunque el Instituto ya no cuenta con facultades para fijar un precio oficial obligatorio, el impacto de esa quita se hizo sentir con fuerza en las dos últimas cosechas, especialmente sobre el sector primario. En ese escenario, Maciel propuso que el INYM emita un valor de referencia que permita transparentar costos y orientar las operaciones comerciales.
El planteo parte de una realidad estructural: el mercado yerbatero funciona con pocos compradores que concentran la demanda y condicionan los precios pagados al productor. En un esquema de estas características, sostuvo, el libre juego de la oferta y la demanda no garantiza equilibrio ni justicia, por lo que resulta necesario aportar información pública y consensuada.
Maciel recordó que otras economías regionales cuentan con mecanismos de referencia —como pizarras en el mercado de granos o valores en remates ganaderos— y consideró que el INYM, con representación de todos los eslabones, puede cumplir una función similar para reducir la dispersión actual de precios. Además, remarcó que el productor debe afrontar costos crecientes de mano de obra, combustibles, energía y fertilizantes, y necesita un margen mínimo que asegure la sustentabilidad.
En paralelo, el funcionario convocó a los sectores de la industria sa una reunión de trabajo prevista para el 10 de marzo en el Ministerio del Agro y la Producción. El objetivo es analizar el inicio de la zafra gruesa y construir consensos que permitan transitar la cosecha 2026 con mayor previsibilidad.
También se prevé informar sobre el avance del Centro de Transacción de la Yerba Mate (CETyM), como herramienta orientada a ordenar el mercado y aportar mayor transparencia.
La iniciativa busca generar acuerdos amplios, más allá de las limitaciones actuales del organismo, con la intención de que el comienzo efectivo de la actividad cuente con parámetros claros que fortalezcan la estabilidad y la sustentabilidad del sector.




