Después de varios meses de cambios internos, el Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha un Tablero de Seguimiento para el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC). La nueva plataforma digital concentrará en tiempo real las denuncias de casos, las asignaciones a hospitales tratantes, las intervenciones realizadas y la eventual lista de espera a nivel nacional.
El anuncio cierra formalmente el proceso de reestructuración que comenzó con la descentralización del Centro Coordinador del programa, que dejó afuera a varios especialistas en cardiología pediátrica.
Ahora, la coordinación pasó a depender del Ministerio y se distribuyó entre cuatro hospitales públicos que ya integraban la red federal: el Hospital Garrahan, el Hospital Posadas y el Hospital El Cruce.
Antes de la implementación del tablero, la jefa del Servicio de Cardiología del Hospital de Pediatría y referente provincial del PNCC, Marcela Woloszyn, señaló a PRIMERA EDICIÓN que el programa no se interrumpió, aunque sí atravesó un período de transición donde se vio afectada la cuestión logística, al no contar con un equipo de especialistas enlazados.
En ese sentido, el tablero viene a dar respuesta a esa problemática. Según datos del Ministerio, entre el 1° de enero y el 10 de febrero se registraron 288 denuncias a nivel nacional, de las cuales 220 fueron derivadas a un centro tratante y 109 ya fueron operadas. Desde Nación aseguran que “no hay pacientes en lista de espera” y que el tiempo promedio de asignación es de 50 minutos.
Circuito y período de transición
Después de las modificaciones, el primer tramo del circuito del programa funciona de la misma manera. Cada vez que se detecta una cardiopatía congénita, el equipo médico carga la información en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), que centraliza las denuncias.
En el caso de Misiones, también “se hace el reporte en la historia clínica digital del hospital”, explicó Woloszyn. El cambio se produjo en el paso siguiente: el trabajo del Centro Coordinador, que define el hospital tratante según la complejidad y la urgencia de cada caso.

“Antes la logística era hacer el reporte e inmediatamente el Centro Coordinador intervenía, se activaban alarmas, por decirlo de alguna manera, y el centro que tenía disponibilidad lo más pronto posible. Era todo más fácil porque uno hacía un reporte y eso inmediatamente impactaba en toda la red”, precisó Woloszyn.
Sobre ese equipo de coordinación recayó el cambio. Antes funcionaba en el Hospital Garrahan y estaba compuesto por profesionales especializados de ese centro médico. Por eso, el Ministerio de Salud definió la medida como una “descentralización”: ahora, la coordinación quedó a cargo de referentes de tres hospitales de la red y la sede central bajo la órbita de la cartera sanitaria.
Woloszyn aseguró que “el programa siempre siguió funcionando”, pero reconoció que las modificaciones vinieron acompañadas de complicaciones logísticas antes de la activación del tablero.
Y lo ejemplificó: “Vamos a tener que hacer cosas muy direccionadas. Si no tenemos sitio en el Garrahan, vamos a tener que levantar el tubo (teléfono) y hablar específicamente con el Hospital Gutiérrez, con el Hospital Posadas. La parte de la logística va a estar un poco más dificultosa, más lenta, pero no imposible”.
En ese contexto, el tablero nacional aparece como una herramienta que, en teoría, permitiría cubrir ese “bache” logístico. De acuerdo al Ministerio de Salud, permite “mejorar la trazabilidad de los casos y monitorear el funcionamiento de los circuitos” a nivel nacional.
Escenario en Misiones
En Misiones, Woloszyn confirmó que el flujo de diagnósticos no se detuvo. En promedio, el equipo del Hospital de Pediatría detecta hasta tres casos por semana.
“El promedio de diagnóstico va desde las cardiopatías más simples hasta las más complejas. Semanalmente llegan al hospital entre dos y tres (casos). Así que es un promedio de diez denuncias o reportes en el mes. Eso es permanente”, precisó la especialista.
Las cardiopatías congénitas afectan aproximadamente a uno de cada 100 recién nacidos. Algunas son leves y pueden controlarse o resolverse en la provincia. Otras requieren intervenciones más complejas con circulación extracorpórea, recurso que aún no está disponible en el sistema de salud pública misionero.
Desde 2010, el programa provincial superó las 2.000 atenciones y mantiene el seguimiento hasta la adolescencia, con articulación intrahospitalaria. “Lo ideal es que no se pierda la pesquisa desde la etapa fetal. La embarazada debe y tiene el derecho de hacerse un ecocardiograma fetal para poder avanzar o sostenerla hasta que nazca ese bebé”, remarcó Woloszyn.
En la provincia se realizan cirugías de menor complejidad como cierre de ductus arterioso, cerclaje de arteria pulmonar y reparación de coartación de aorta simple.




