La niña de 12 años que fue atacada durante la tarde del viernes 6 de febrero en una plaza del centro de Eldorado por un grupo de menores que también concurren a la misma escuela primaria, continúa en estado preocupante porque aún no está contenida por un gabinete psicológico y padece de episodios de insomnio fuertes que la mantienen atemorizada y aislada.
Una semana después de la emboscada protagonizada por niñas que la dejaron herida tendida en la plaza Sarmiento, en el centro eldoradense, fue revisada por profesionales de la salud mental del Hospital SAMIC zonal y le diagnosticaron como “urgente” la necesidad del tratamiento psicológico.
De consultas realizadas por PRIMERA EDICIÓN ayer, se pudo saber que Victoria aún no fue avisada de un turno para iniciar la terapia que le permita reponerse de la ansiedad y miedo que padece, principalmente porque las niñas que la golpearon y amenazaron concurren a la misma escuela donde ella cursará el séptimo grado.
El contexto de recursos económicos de la víctima es aún más duro, porque sus padres se encuentran desempleados y no pueden acceder al financiamiento para un tratamiento de manera privada.
Respecto a la Justicia Correccional y de Menores, se tomó la medida preventiva de que ninguna de las cuatro niñas señaladas como las agresoras se aproxime a la víctima. Restará saber cómo se implementará tal orden en la escuela a la que las involucradas asisten.
Vale recordar que Rosalía Soledad Aranda, madre de Victoria, relató a este Diario que “jamás pensé que iba a ocurrir algo así, realmente fue una tristeza muy grande. Nos llevamos un susto enorme. Los chicos estaban en la plaza cuando un grupo de niñas, de la misma edad de mi hija, comenzaron a agredirla. La tiraron al piso y le patearon tres veces la cabeza contra el suelo de la plaza. Mi hija quedó inconsciente. Logró levantarse y fue hasta un local comercial cercano, donde la asistieron y en ese momento llegamos nosotros”.
Ayer, y mientras su hija aún se recupera del traumatismo de cráneo que sufrió y varios hematomas en varias partes del cuerpo, en contacto nuevamente con este medio, resaltó que “Victoria está cada día más atemorizada y no puede dormir y manifiesta llorando que siente miedo de volver a la escuela porque varias de las niñas que la atacaron van estar allí. No podemos afrontar por nuestra cuenta un tratamiento psicológico particular, no tenemos el dinero suficiente, es muy dura la situación”.




