La pasión por el samba llevó a Misiones hasta el corazón del carnaval más imponente del planeta. Mariana Verón, bailarina y pasista misionera, formó parte de los Carnavales de 2026 en Río de Janeiro como Musa de la escuela GRES Unidos do Porto da Pedra, integrando el cuerpo de ala Passistas Internacionales del reconocido International Samba Wings.
La participación tuvo un valor simbólico especial: Veron desfiló ocupando el lugar de su maestra y referente, Gabriela Ceballos Bertero, quien le confió la representación de su trayectoria y su trabajo dentro del ala internacional. Una decisión que, según relató la propia bailarina en sus redes sociales, la atravesó emocionalmente y le implicó una enorme responsabilidad.
“Cuando pensaba que no podía pedir más nada, recibo un llamado a pocos días de viajar…”, escribió Veron, al recordar el momento en que se enteró de que no solo cumpliría el sueño de toda pasista —desfilar como Musa en el mayor espectáculo del mundo— sino que además lo haría en nombre de su mentora. “Representar su nombre y su trayectoria fue una mezcla de felicidad, pánico, miedo, orgullo y presión”, expresó.
El desfile fue el resultado de un trabajo colectivo que involucró a docentes, coordinadores, artistas y diseñadores, además del acompañamiento permanente de su entorno familiar y afectivo. “Un equipo que te respeta y te sigue a donde sea”, destacó, agradeciendo especialmente a quienes estuvieron a cargo de la organización, la coordinación artística y la confección del vestuario.
Más allá del brillo y la magnitud del evento, Veron remarcó el valor humano de la experiencia: el acompañamiento, la confianza y los códigos compartidos. “Esto fue una confirmación de que cuando se actúa con respeto, las cosas buenas siempre llegan”, reflexionó.
Con esta participación, Mariana Veron no solo cumplió un sueño personal, sino que también llevó el nombre de Misiones al suelo sagrado del samba, consolidando la presencia de bailarines argentinos en uno de los escenarios culturales más importantes del mundo.






