Por la muerte del agente del Servicio Penitenciario Provincial, Julio César Argüello (45), fue detenida ayer por la tarde una hermana tras el hallazgo de un arma de fuego marca Tanque en la vivienda de sus padres.
Por orden del Juzgado de Instrucción 7, fue ordenado el arresto de la mujer de 54 años, quien, entre otros puntos que la ubican bajo sospecha, quedó registrada por una cámara de seguridad cuando ingresaba a la casa de su hermano y minutos después solicitaba una ambulancia.
Una de las incógnitas que arrastraba lo sucedido hasta ayer era que no se había encontrado ningún arma en la vivienda donde el penitenciario y adscripto al Ministerio de Derechos Humanos, fue hallado con una herida de bala en el cráneo, parietal derecho.
Un allanamiento en el domicilio de los padres, donde reside la ahora detenida, en calle Ghandi y Jerusalén, permitió hallar un revólver calibre 32 con una vaina percutada, según fuentes consultadas.
La pesquisa la señala por el momento como la principal sospechosa y una vez completado el sumario policial será trasladada a sede judicial para ser indagada.
Según la investigación, los acontecimientos se desataron a partir de las 6.20 del viernes 6 de febrero, cuando una cámara de seguridad de los alrededores registró el arribo de Julio Argüello a su casa. Se lo veía hablar por arriba del muro con alguien y después que el micrófono de la cámara tomó el audio ambiente en el que se lo escuchaba decir “váyanse de acá”. Una media hora después, la hermana y su pareja ingresaron a la casa. Luego se los vio salir. Se escuchó que pidieron una ambulancia, la cual trasladó al herido al hospital. Los vecinos no escucharon ninguna detonación.
En principio, el hombre tenía una herida sangrante en la cabeza. Ingresó en estado crítico al nosocomio. Los estudios arrojaron que tenía esquirlas de metal en el cerebro producto de un disparo.
A las 17 del viernes 6 de febrero uno de los hijos fue informado acerca del tipo de lesión que tenía. Por ello, recién en horas de la noche la policía tomó conocimiento del caso y la Policía Científica se dirigió al lugar a realizar pericias bajo la supervisión del Juzgado 7.
Lo que en sus inicios complicó la investigación fue que no encontraron ningún arma. Otro dato del caso fue que la hermana pedía la cremación del cuerpo.






