En medio del debate por la media sanción de la reforma laboral en el Senado, el vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Federico Panozzo, fijó una postura que evita los extremos: consideró necesaria la modernización del sistema para ganar competitividad, pero advirtió que la crisis de las pymes no se resolverá si no se reactiva el consumo.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el vicepresidente de la entidad, Federico Panozzo, aseguró que tanto en lo personal -como dueño de una pyme- como institucionalmente existe expectativa por la aprobación definitiva en Diputados.

“Estamos de acuerdo con que haya una reforma, con que nos actualicemos y siempre en la búsqueda de ser más competitivos. Hoy tenemos un problema en el sistema y por algo terminamos cayendo en tanta informalidad, a pesar de que haya marcos regulatorios que evidentemente ya no están funcionando”, sostuvo.
Panozzo planteó que el debate sobre si la reforma generará o no empleo no admite respuestas simplistas. A su entender, ambas posturas pueden tener parte de razón.
“Es una medida necesaria para ser competitivos en cualquier mercado. Si la ley se aprueba y las pymes podemos acceder a beneficios para contratar, se va a mover un poco el mercado laboral, porque nos alivia en el día a día para proyectar, probar nuevos equipos o lanzar productos sin la presión de quedar enganchados ante posibles problemas”, explicó.
Sin embargo, aclaró que la sanción definitiva no implicará una mejora inmediata en las estadísticas laborales.
“Por más rápido que se apruebe, mañana no van a mejorar las tasas de desempleo. Estamos atravesando una crisis de consumo que viene de otros problemas económicos que arrastra el país”, advirtió.
En ese sentido, remarcó que la Argentina no enfrenta una crisis reciente sino estructural. “No podemos hablar de un daño económico de 12 meses. Venimos atravesando una crisis de al menos 20 años. No podemos esperar una reactivación en tres meses porque salga una modernización laboral. Es un camino largo”, afirmó.
Para el dirigente empresarial, la reforma es un paso en la dirección correcta, aunque no agota la discusión de fondo.
“No podemos quedarnos estáticos ante un mundo que cambia, ante nuevas formas de trabajo y nuevos oficios. La modernización es necesaria”, señaló.
Pero inmediatamente amplió el foco: “Después de esto también hay que volver a discutir cómo vamos a generar consumo en Argentina y en Misiones, donde además tenemos el problema de las asimetrías de frontera. Son discusiones distintas, pero este es un paso para buscar competitividad”.
Más allá del respaldo a la reforma, Panozzo fue crítico respecto a la falta de políticas directas para el sector pyme. “El Gobierno nacional está muy enfocado en la macroeconomía, pero no hay una mirada sobre el día a día ni ayuda inmediata a la microeconomía”, sostuvo.
Describió un escenario complejo: caída del consumo, poco margen de maniobra, imposibilidad de atrasarse con impuestos, suba de costos energéticos y de combustible, tasas de interés todavía altas y empresas endeudadas.
“Hay pymes que no tienen margen, no tienen crédito, no pueden pagar al personal y tampoco pueden indemnizar si despiden. Eso afecta directamente al colaborador”, explicó.
En esa línea, consideró que la prioridad debería ser facilitar financiamiento y sostener a las empresas hasta que la macroeconomía empiece a dar resultados. “Sería ideal atender la necesidad urgente de financiación de la pyme. Y con el tiempo seguir trabajando para ser más productivos y salir al mercado local o internacional”, planteó.
Consultado sobre los tiempos legislativos, Panozzo se mostró convencido de que la ley será aprobada sin mayores obstáculos en la Cámara baja. Aun así, insistió en que el impacto será gradual: “Va a tener un efecto positivo en la contratación, pero no va a reactivar la economía de manera inmediata”.
Finalmente, sostuvo que en la provincia será clave el trabajo conjunto con el Gobierno local para “parchar y apalancar” al sector hasta que la macroeconomía se estabilice.



